EL PRÍNCIPE DE GALES Y LAS BELLAS ARTES

 

Para SAR el Príncipe de Gales de todas sus responsabilidades el “portfolio” de las bellas artes es una de las mas interesantes de sus actividades y a la vez una de las que mas disfruta aunque le exige gran dedicación. Su compromiso con las bellas artes y con el legado histórico se revela en la gran variedad de organizaciones e individuos relacionados con el arte con los cuales él esta asociado como Patrón o Presidente. En el mundo de la música estos abarcan desde la Opera Real, la Orquestra Filarmónica, el Colegio Real de Música a varias fundaciones mas pequeñas que tiene intereses en la Fundación Música Viva Ahora (Live Music Now) y La Música en las Iglesias del Campo (Music in Country Churches) y en músicos como el fallecido Lord Menhuin y el compositor John Tavener cuyo trabajo tanto lo admira. Esta igualmente involucrado en la literatura y el teatro y disfruta especialmente su relación con la Real Compañía de Shakespeare y sus excelentes actores, y con filósofos, escritores y poetas que incluyen Isaiah Berlin, Laurens Van Der Post y Ted Hughes. El legado cultural e histórico del Reino Unido se ve de manera prominente en sus intereses, como es evidente, por ejemplo, desde su compromiso personal de reflotar y restaurar el buque insignia de Enrique VIII, el Mary Rose o La Solicitud Nacional para el Capitel de la Catedral de Sailsbury. La pasión del Príncipe por la arquitectura y el diseño se ha manifestado de numerosas maneras, desde la publicación del libro Una Visión de Breteña: Una Perspectiva Personal de la Arquitectura (1989) y el establecimiento del Instituto de Arquitectura del Príncipe de Gales (1992) al desarrollo del Ducado de Cornualles de Poundbury en Dorchester, Dorset, donde los principios del Príncipe sobre diseño han sido levados a la práctica. Otras iniciativas incluyen el Foro del Pueblo Urbano, que promueve un ambiente más acogedor y proyectos con desarrollo sostenible; Regeneración a través del Legado Histórico y la Fundación del Fénix, que da una nueva vida a los viejos edificios industriales para el uso social de las comunidades en donde se encuentran.

El Príncipe siempre ha encontrado las bellas artes y la pintura en concreto un desafió y especialmente satisfactorio Para celebrar su cumpleaños de 50 años en 1998 organizó una exposición titulada Viajar con el Príncipe que se llevo a cabo en el Palacio de Hampton Court, un artístico tesoro de la Casa Real. La exposición reveló unos aspectos fascinantes de su propio gusto y patronazgo del arte, en tres secciones: cuadros por artistas británicos que le hayan acompañado en sus viajes oficiales; las acuarelas del Príncipe, la mayoría de las cuales mostraban paisajes de los países que ha visitado en sus viajes privadas al extranjero; y cuadros de los artistas jóvenes entre 16-21 años ganadores del concurso nacional, Jóvenes Artistas de Gran Bretaña. Esta competición fue una iniciativa del Príncipe para animar a la gente joven de todo el país con todo tipo de orígenes a dibujar y pintar sus impresiones de Gran Bretaña. El Príncipe celebró el fallo de la competición en su casa del campo, Highgrove House, Gloucestershire en el oeste de Inglaterra, y después ofreció una recepción el en Palacio de Hampton Court para los ganadores y sus familias. Los cuadros revelan una diversidad extraordinaria de imágenes y estilos, y ofrecieron una mirada interior hacia los pensamientos y sentimientos, las esperanzas y temores de la gente joven de Gran Bretaña con el fin del milenio. Sobre todo, capturaron la vitalidad de la juventud británica de una manera única.

Los cuadros de la exposición realizados por los artistas mientras viajaban con el Príncipe formaban parte de la colección privada del Príncipe, la mayoría de la cual la tiene en su casa en Highgrove. En 1985, corriendo el mismo con todos los gastos que esto ocasionaría, el Príncipe empezó a llevar un artista británico con él en cada uno de sus viajes oficiales. Los artistas son libres de interpretar y grabar lo que quieren. Algunos de los artistas pintan sobre sus lienzos las funciones y ceremonias oficiales, o llenar sus cuadernos con dibujos de lápiz y acuarelas de las actividades diarias en público y tras el escenario. Otros pintan paisajes, arquitectura o gentes con ropa tradicional. Todos los artistas han experimentado lo difícil que es trabajar durante unviaje Real, especialmente tendiendo que mantener el mismo ritmo frenético y moverse rápidamente de un compromiso a otro. La adaptabilidad y el poder de dibujar y pintar con rapidez, a menudo en la compañía de la gente inquisitiva, soncalidades esenciales que el artista debe poseer. Después del viaje, el Príncipe compra una selección de las obras del artista para su colección personal y durante los últimos 15 años ha formado una colección maravillosa ecléctica contemporánea y grafica donde serecogen escenas de los países y regiones del mundo que ha visitado, visto a través de los ojos de artistas figurativos británicos. Highgrove ahora se encuentra colmada con dibujos contemporáneos, acuarelas, y cuadros al óleo del Oriente Medio, la América y Europa. En Highgrove, el Príncipe posee obras maestras y pinturas históricas británicas de la colección Real junto a obras de otros artistas británicos que ha adquirido a través de encargos personales o visitas a exposiciones y los estudios de artistas.

El Príncipe lleva el cuidado de la Colección Real muy en serio. Desde que fue nombrado Presidente de la Fundación de la Colección Real en 1993, su ha concentrado su esfuerzo en hacerla mas accesible a través de exposiciones itinerantes, publicaciones y programas educativos. En 1998, la exposición, Príncipes como Patrones, en el Museo Nacional de Gales, reunió una asombrosa cantidad de colecciones de cuadros, muebles, cerámicas y plata recopilados de palacios Reales y residencias, que mostraban el gusto por el arte y el mecenazgo de varios de los Príncipes de Gales desde el siglo XVII. Esta exposición colocó a la colección de arte del Príncipe y su patronazgo de artistas a ser visto en un contexto histórico. Se puede apreciar claramente su actividad tanto como coleccionista como en el papel importantísimo que lleva a cabo con el mantenimiento de la Colección Real viva y relevante en los tiempos modernos. En comparación con sus predecesores, su colección es notablemente personal e intima. Los artistas han vuelto a ser amigos y compañeros en los viajes. A menudo son invitados a quedarse con él en Highgrove, o otras residencias Reales, incluyendo Sandringham, Norflk, y Balmoral en Escocia. Han dibujado y pintado a su familia, casa, jardín, empleados, caballos y perros y algunos de sus paisajes favoritos. A pesar de su ocupado horario lleno de compromisos oficiales, hace todo lo posible para visitar exposiciones y mantenerse al tanto con el progreso de los artistas, desde los menos conocidos hasta los de renombre internacional. Le causa mucha frustración poder ver solo una fracción de las exposiciones contemporáneas e históricas y también que los cuadros del calibre de Lucian Freíd, Ron Kitaj, y el fallecido Michael Andrews, muy admirado por el Príncipe, han llegado a ser demasiado caros para poder adquirirlos.

En 1999, después del éxito del concurso para Jóvenes Artistas Británicos del Príncipe y exposición en el Palacio de Hampton Court, el Príncipe dio su pleno apoyo a una concurso global llevado de una manera similar: La Concurso del Milenio Mundial de Pintura de Winsor y Newton. Artistas aficionados y profesionales fueron invitados a entregar cuadros con el tema Mi País en el año 2000 y daba entrada a todas las edades, orígenes y formación artística. Más de 22,000 artistas de 51 países se presentaron, dando lugar a que este evento fuese el más grande que nunca se haya realizado. Como Patrón del proyecto, el Príncipe tomo un papel activo en todos los aspectos, presidiendo el Jurado y ofreciendo los Departamentos del Palacio de St James para la ceremonia de los ganadores internacionales. Estaba encantado con el apoyo que el concurso había dado a tantos artistas del mundo, y se quedó asombrado con la variedad de temas, sujetos, estilos y técnicas de pintura. El concurso descubrió el extraordinario talento, no menor que el ganador, Ramón Piaguaje, un indio Secoya autodidacta que vive en lo mas profundo de la selva del Amazona en Ecuador y que había estado pintado al óleo durante cinco años. Su cuadro Eterna Amazona no solo describió con una exactitud y detalle excepcional el lugar donde vive el artista, sino también expresó un gran amor y un entendimiento profundo de su entorno. Como numerosos otros, la pintura se trataba del impacto del ser humano sobre la tierra. Otros temas populares eran: la celebración de culturas individuales, el multiculturalismo; las esperanzas y temores de los niños; la importancia de la familia en la sociedad; y la desesperación de los millones de seres de todo el mundo que sufren por la hambruna y la guerra. El Príncipe estaba encantado cuando se enteró que la exposición de los ganadores y algunos otros seleccionados del concurso Nuestro Mundo en el año 2000, fue elegido como la oficial Exposición de Arte del Milenio por Las Naciones Unidos y fue expuesta en la Sede de Nueva Cork durante el verano de 2000 . En su prefacio del catálogo para la exposición, escribió: “Todos podemos aprender mucho sobre nuestro mundo si lo vemos a través de los ojos independientes y perceptivos de nuestras artistas.” Kofi Annan, el Secretario – General de las Naciones Unidas, alabó el proyecto como “una esplendida manera del lenguaje universal del arte y como puede cruzar las fronteras y barreras juntando las naciones y promoviendo un mayor entendimiento entre la gente y las culturas.”

La Fundación del Príncipe, una organización nueva y caritativa fue fundada por el Príncipe en el 2000 para unir y desarrollar sus iniciativas en diseño arquitectónico, construcción y restauración urbana. Unió a su Colegio de Arquitectura y las Artes de la Construcción, el Foro del Pueblo Urbano, la Restauración a través del Legado Histórico y a la Fundación del Fénix en una antigua nave industrial en la calle Charlotte, Shoreditch, en el Este de Londres, su enfoque principal es: “Desarrollar los principios para el diseño y desarrollo del entorno mejorando la calidad de la vida de la gente.” Bajo el punto de vista del Príncipe es crucial el enlace de las ideas con la acción práctica, utilizando estudios académicos, investigación y haciendose socio de profesionales de la comunidad para fomentar un acercamiento más integral a los planes y diseños urbanos a la gente del Reino Unido y todo el mundo. Los aspectos importantes de la Fundación del Príncipe son la disposición de las instalaciones para la enseñanza de alumnos de todo el mundo que quieren aprender las artes tradicionales y todo tipo de artesanía. El Príncipe explica, “Promoverá la innovación y a la vez intentará preservar y aumentar el aprecio por lo bueno del pasado.” La Fundación también esta desarrollando un programa de exposiciones continuas, eventos e iniciativas para estimular la conciencia y el debate y promover el uso como un centro de recursos.

Como elemento integro de la Fundación del Príncipe está el Programa Visual Islámico y de Artes Tradicionales (VITA). En el discurso convocatorio para el Programa de VITA en el Palacio de St James en 1996, el Príncipe dijo, “La continuidad cultural que representa VITA es de importancia vital. Es nuestro propio regalo del pasado. VITA intenta promover un mayor entendimiento y practica propia de las tradiciones culturales que están casi en extinción. Sin el conocimiento, las futuras generaciones estarán perdidas en un mundo salvaje. El Programa VITA combina la práctica con la teoría. Un entendimiento pleno de las reglas de geometría y la aplicación práctica de estas, esta considerado una de las habilidades más importantes para adquirir, como el idioma forma la base de tantas y tantas artes tradicionales. Se dispone también de clases de caligrafía, islimi (arabesco) letras esculpidas en piedra, dibujo arquitectónico, preparación del yeso, los procesos naturales de los pigmentos, pan de oro, técnica para fabricación de papel, técnicas de los textiles y vidriera. A través de estos se espera que los alumnos ganen en el entendimiento espiritual del arte y diseño, y que esta misma conciencia se transmita en sus propias obras, y ayude al desarrollo de sus carreras como artistas, artesanos, o arquitectos, diseñadores o urbanistas. El catálogo de la primera exposición de Programa VITA en 1997 dice: “Los objetivos de VITA, antes que todo, es impartir un entendimiento del significado del arte sagrado y tradicional. En la sociedad tradicional no hay separación entre lo sagrado y lo profano, la vida y el arte son una sola pieza integra – y eso es todavía una realidad en gran parte del mundo Islámico. Desde entonces VITA ofrece una querida perspectiva sobre el arte y arquitectura; el arte tradicional es parte de la vida diaria – no es ni un lujo ni un experimento sujetivo psicológico, ni un caprichoso ejercicio de nostalgia, sino es un arte contemplativo basado en las verdades espirituales.”

Durante la visita del Príncipe de Gales a Asir en noviembre de 1999, el Príncipe Khalid Al-Faisal conoció los planes de la Fundación del Príncipe. Después generosamente ofreció financiar el primer Programa del Verano, que fue diseñado para promover la Fundación y sus instalaciones en vez del colegio del arte. El Príncipe Khalid apoyo el compromiso del Príncipe de Gales de establecer un equilibrio entre la enseñanza basada en las habilidades, la instrucción de alta nivel del dibujo, un acercamiento interdisciplinario al arte, arquitectura y artesanía y el estímulo de la imaginación y la creatividad del individuo. También admira el énfasis que la Fundación del Príncipe hace respecto a la accesibilidad del Mundo del Arte. El Programa del Verano ofrece una amplia cantidad los cursos maestros semanales para niños del centro urbano de Londres, así como para jóvenes con talento que están a punto de empezar sus carreras. El mensaje claro es que el arte es para todos. El curso inaugural, para los niños de Primaria y Segundaria del barrio de Shoreditch y sus alrededores, culminara con el establecimiento de un club de arte después del colegio y los sábados. Los alumnos que asisten al segundo curso son los ganadores y subcampeones del concurso de SAR el Príncipe de Gales para Artistas Jóvenes de Gran Bretaña (1998), algunos de los cuales como consecuencia se apuntaron al colegio de arte. El tercer curso ofrece un “maratón intensivo del dibujo” para artistas profesionales y antiguos alumnos del Instituto de Arquitectura del Príncipe de Gales. El ultimo taller fue especialmente creado por requisito del Príncipe Khalid para los niños Islámicos que atienden a la Academia del Rey Faisal en Londres, incluyendo elementos del Programa VITA, como el dibujo de la naturaleza y la traducción de los estudios a motivos decorativos, una introducción a la geometría y una variedad de manualidades que incluyó la cerámica.

Siempre que el Príncipe realiza viajes oficiales a países musulmanes, se han hecho arreglos de forma que el Príncipe que visitara sitios históricos y arqueológicos, mezquitas, palacios y otras joyas arquitectónicas, a fin de que pueda aprender sobre la cultura Islámica y sus variaciones regionales. A menudo le acompañan expertos de Gran Bretaña, como el Profesor Keith Critchlow, ahora profesor en la Fundación del Príncipe, o el artista Derek Hill, quien empezó con un estudio fotográfico de la arquitectura Islámica en 1958. El Príncipe también ha sido afortunado en el sentido de poder contar con especialistas locales, incluyendo académicos, historiadores, arqueólogos y Directores de museos. Gracias a sus numerosos visitas, como la que realizó a la Mezquita Qarawiyin en Fez, Marruecos, o la realizada a la cuidad antigua Islámica de la Misericordia en la región de Maria de Turkmenistán, o el viaje a las ciudades de Samarkanda y Bukhara en Uzbekistán, ha adquirido un amplio conocimiento y respeto profundo hacia las tradiciones del Islam.

Durante visitas al Reino de Arabia Saudita, el Príncipe de Gales ha intentado, donde ha sido posible, equilibrar sus reuniones y recepciones con visitas culturales a sitios como el antiguo cuidad de Jeddah y la variedad de paisajes que ofrece el país. En 1993, por ejemplo, fue acompañado por el artista británico Toby Ward a realizar un paseo de un par de horas por la tarde en el desierto enorme del Cuarto Vacío. Ward dibujo la escena con lápiz y un pincel de acuarelas mientras atardecía y las sombras de color púrpura profundo jugaban atravesando las dunas de la arena. Pero al Príncipe, como siempre, le resultó muy difícil encontrar tiempo para pintar en Arabia Saudita. En 1989, empleó una hora mas o menos para pintar la panorámica de Dir’aiyah, uno de los sitios mas populares y accesibles del país, al norte de Riad. Lo característico en este periodo de su trabajo fue la concentración en la arquitectura principalmente y la audacia de la fortificación del paisaje. “El dibujo” escribió mas tarde, “fue el resultado de uno de esos momentos robados durante el recorrido de la visita oficial...” No quedan muchos lugares como este todavía en Arabia Saudita....tantas veces la gente descubre demasiado tarde lo que se ha perdido de la historia de su cultura, y como consecuencia lo que se ha exorcizado de sus almas. En el caso de Arabia Saudita, por fin, hay un renacimiento de interés en la cultura y diseño Islámico; en los métodos de construcción que son más apropiadas a las condiciones del clima, y que implican un desarrollo sostenible a más largo plazo.

Durante sus visitas al extranjero, a menudo le preguntan al Príncipe si le gustaría volver algún día en visita privada. Pero debido a su altísima popularidad en todo el mundo esto sería prácticamente imposible. De vez en cuando, ha guardado dos o tres días al final de la visita oficial para de caminar y pintar, como en Omán en 1995 cuando pintó con la artista Susana Fiennes en el desierto en las montañas de Jebel Akhdar; o en Irlanda, el mismo año, cuando pintó las colinas del Condado de Mayo con el artista Derek Hill. Pero estos dulces momentos son muy inusuales. El Príncipe se mostró encantado de poder recibir una invitación del Custodio de las Dos Sagradas Mezquitas el Rey Abdullah bin Abdul Azi Al-Saud (Príncipe Heredero) de Arabia Saudita para visitar el Reino en noviembre de 1999. El anfitrión del Príncipe de Gales sería su amigo cercano SAR el Príncipe Mit’eb bin Abdullah, quien organizó con el, un programa de visitas, a parte de los compromisos de la tarde en Riad, que le permitieron disfrutar de dos días en la provincia de Asir. El Príncipe había visitado antes esta región del Reino pero quería conocerla mejor. Pidió al artista James Hart Dyke que le acompañara. James Hart Dyke había viajado con el Príncipe el año anterior por el Himalaya y el Reino de Nepal y Bután y estaba ya acostumbrado a pintar bajo condiciones exigentes. El Príncipe pensó que pintar la grandeza y monumentalidad del dramático paisaje de Asir, le parecería un desafío fascinante.