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DIBUJANDO JUNTOS PROGRAMA DE VERANO
Prefacio de Su Alteza Real el Príncipe de Gales
Prefacio por Su Alteza Real el Príncipe Khalid Al-Faisal Al-Saud
El dibujo y la Imaginación
La Fundación del Príncipe es una fundación de caridad creada recientemente y que combina los proyectos de SAR el Príncipe de Gales para el diseño arquitectónico y la restauración de edificios y centros urbanos. La Fundación del Príncipe estásituada en una antigua fábrica recientemente restaurada en Shoreditch, Londres e inaugurada en abril del 2000 y sus instalaciones permiten la creación y el disfrute del arte con un interesante programa de verano con diversas actividades. El proyecto de “Dibujando Juntos” fue realizado por Imagen Lock, asesores artísticos de Sheeran Lock, y trabajaron estrechamente junto al personal de la Fundación. Este proyecto gratuito de talleres duró cuatro semanas y consistió en cursos organizados de una semana para niños, jóvenes y artistas en prácticas, combinando la disciplina del arte, la arquitectura y las manualidades. El dibujo fue la base de los cuatro cursos y las clases tuvieron lugar en su mayoría en el Estudio de Dibujo del Príncipe de Gales, cuya Directora, Catherine Goodman, fue la que realizó la estructura artística de los cursos.
La primera semana del Programa de Verano, basado sobre el tema de El Dibujo y la Imaginación tuvo lugar entre el 31 de julio y el 4 de agosto y fue enfocado a niños de edades entre 8 y 10 años de las cercanías de la Fundación del Príncipe, que incluye Shoreditch, Hackney y los Tower Hamlets. El objetivo fue ofrecer actividades diversas en una variedad de disciplinas que tenían relación con el dibujo y que abarcaba desde dibujos de figuras y paisajes hasta la animación por ordenador y confección de disfraces. Los proyectos que fueron introducidos a los niños cada día eran novedosos y emocionantes con el objeto de captar su atención e imaginación, cosa que con la simple enseñanza directa de la técnica del dibujo nunca se habría podido hacer. Se esperaba que la gran cantidad de actividades pudieran también introducir a los niños la idea de que hay muchos distintos modos de la expresión visual, cada uno con una capacidad única para mostrar significado y sentimiento. Un poco como los estudiantes de arte que hacen un curso de fundación, los alumnos estarán expuestos a una variedad de medios y a través de la experimentación empezaran a descubrir su fuerza artística y habilidades. Para la mayoría de los niños especialmente en las zonas urbanas, esta seria un oportunidad extremamente inusual. Sobretodo, era importante que los niños se fueran cada día con un sentimiento de logro y habiendo tenido un tiempo de diversión haciendo arte.
En las siguientes semanas, se corrió la voz por todos los colegios primarios y parques infantiles para informar los niños y los padres sobre el curso. Profesores y los líderes de los grupos dieron unas valiosas y prácticas recomendaciones sobre el curso y su contenido. En poco tiempo, se habían inscritos 42 niños – el doble del numero esperado –y tanto padres como cuidadores estaban encantados de tener esta oportunidad localmente. A las 10:30 de la mañana del 31 de julio, La Fundación del Príncipe de pronto se llenó de muchos niños nerviosos. Era la primera vez desde la apertura de la Fundación dos meses antes que una activada educativa tenía lugar en el edificio. Las instalaciones iban a ser probadas. Los niños fueron llevados al Estudio de Dibujo en el cuarto piso, un espacio diseñado a propósito con luz natural. A cada uno le fue entregado un cuaderno de bocetos y un lápiz, y se les sentó en un gran círculo con la narradora Hazle Bradley. Hazle, una terapeuta de música y baile con 20 años de experiencia proveería la dirección artística de la semana y utilizó un cuento para unir los temas. Esto le daría coherencia y continuidad día a día. Eligió un cuento que los niños no habrían oído antes, para que no tuviesen ideas preconcebidas de cómo iban a aparecer los personajes y de cómo era el lugar. Lo importante era que los niños tomaran las decisiones solos.
Después de colocar a cada niño en cuatro grupos que fueron nombrados Piedras, Ríos, Árbol y Sol, palabras que aparecían en el cuento, guió los niños a través de una serie introductoria de ejercicios para familiarizarles con el espacio, los tutores y sus nuevos amigos. Los niños tomaron parte en la obra, volviendo a ser criaturas que gateaban por el suelo, mientras otros se quedaron de pie como torres mirando a los demás como si fueran del espacio exterior. Luego les mandaron moverse por el Estudio de Dibujo, quedándose lo mas lejos posible uno del otro, y después lo mas cerca posible pero sin tocarse. Según se movían, Hazle describió las diferentes características físicas del os objetos que había en el cuarto, que los niños identificaron por el tacto.
Continuando con los ejercicios de familiarización, Hazel se sentó con los niños y contó el cuento de Akanidi. Para asegurarse que los niños entendían el cuento y podrían dibujar los distintos elementos a lo largo de la semana, escenificó el cuento con un grupo, dejando que varios niños hicieran el mismo papel. Hazle recuerda: “El objetivo de la semana era ayudar a los niños a desarrollar su habilidades creativas y artísticas, hacer nuevos amigos y disfrutar. Entonces elegí un cuento sobre como llego la celebración al mundo. Es un cuento sobre la gente de Saami, que viven en el norte de Rusia, en la frontera con Noruega – una tierra donde hace frío y el sol es muy importante.
El cuento que Hazle contó es una historia sobre el Sol y su bellísima hija Akanidi: “Todos los días el Sol viajaba por el cielo. Akanidi viajaba con él. A elle le encantaba ver los animales, pájaros, árboles y flores en la tierra. Vio que el mundo era bello. Toda la creación parecía feliz con la excepción de los hombres y mujeres. Entonces Akanidi pregunto a su padre si podía ir a la tierra y enseñar a la gente como estar contenta y tener belleza en su vida. Él le mandó a la tierra para vivir como una niña con una pareja vieja que no tenían hijos propios. Amaba a sus padres de acogida. Vivían en una isla solitaria y por ello Akanidi estaba triste. Sus padres le dijeron que le llevarían a conocer mas gente cuando fuera lo suficiente mayor para llevar una túnica de doncella. Akanidi decoraba la túnica con piedras de colores que encontraba en la isla. Un día, los padres de Akanidi la llamaron. La vistieron con la túnica. Ya no era una niña sino una doncella. La llevaron a lo más alto de la isla y el viento empezó a soplar. La isla navegó río abajo y llegó a la orilla del pueblo. Allí Akanidi se despidió y recibió la bendición de sus padres. Fue al pueblo. Enseñó a la gente a cantar, bailar y crear bonitos diseños para la ropa con las piedras de colores que les entregaba. La gente aprendió a disfrutar y tener belleza en sus vidas. Vieron los reflejos de las piedras de colores en el agua y estaban felices. Pero los más viejos querían quedarse con las piedras de Akanidi y no querían compartirlas. Odiaban Akanidi y empezaron a hacer planes para deshacerse de ella. Fueron a ver a Oadz la bruja que vivía en un barrizal. Oadz odiaba a Akanidi también. Les dio una piedra para que mataran a Akanidi, pero les avisó que antes tenían que tapar el agujero del humo de la casa de Akanidi, para que el padre de ella no viera lo que estaban haciendo porque sino la salvaría. Los viejos regresaron y lanzaron la piedra en la casita de Akanidi pero con las prisas olvidaron tapar el agujero, y Akanidi fue aspirada junto con el humo del fuego a través del agujero en el techo y volvió con su padre, el Sol. La gente sintió mucha pena que Akanidi se hubiera marchado pero cuando se sentían el calor del los rayos del sol la recordaban y entonces cantaban y bailaban creando belleza, tal y como ella les había enseñado. Ahora Akanidi vive con su padre el Sol y esta muy feliz de que tengamos el regalo del canto, el baile y que sepamos como crear belleza en nuestras vidas.”
Cuando el cuento se terminó y tomaron un picnic con todo el personal de El Dibujo y la Imaginación. Los niños se unieron a los otros grupos para empezar cuatro actividades basadas en el arte: pintura viva, pintura de murales, manualidades del carnaval y animación. Cada grupo haría una actividad cada día y el curso terminaría el viernes con un a representación del cuento realizada todos los niños, utilizando el trabajo realizado durante la semana, frente de SAR el Príncipe de Gales, sus familias y sus amigos. El objetivo era de demostrar a los niños lo útil que puede ser el dibujo como un herramienta para la imaginación, ya sea juntando ideas sobre el papel, describiendo una narración, diseñando disfraces, pintando el escenario o creando imágenes animadas. El mensaje – que el dibujo es la clave a muchas otras actividades creativas – quedaría muy claro al final de la semana.
  
En el área de pintura en vivo, en la planta baja, cada grupo actuó con distintas posturas según las asociaron cada uno a los personajes en el cuento. Daniel Millar, artista profesional y uno de los tutores, introdujo a todos al arte de modelar una postura, de como crear un gesto dramático y una expresión facial para tener un mayor impacto visual. Los niños nominaron a los que tenían la mejor pose para recrear y modelar los personajes para del cuento en sus sesiones de dibujo. En lugar de decirle a los niños lo que tenían que dibujar y como dibujarlo, Daniel trabajo con cada uno de ellos en turnos: “Mi posición como profesor de arte era la de guiar los niños hacia el desarrollo su manera de progresar. Intente demostrar las distintas maneras en que los niños podrían maximizar sus esfuerzos y no tener que repetir sus primeros pasos. Los materiales que usábamos, papel y pintura, son tradicionales y versátiles. Con ellos los niños tenían que usar escalas y funciones para hacer algo nuevo y sorprendente. Los niños respondieron de distintas maneras, como hacen los individuos, a los varios estímulos del cuento y los materiales. Algunos se desarrollaron en direcciones muy interesantes. Otros se desarrollaron en una única línea de interés. Por eso, creo, el enfocar los esfuerzos hacia una tabla de multi-media era un esfuerzo.”
Para empezar realizaron unos pequeños dibujos en sus cuadernos. Para animarles a trabajar en una escala más grande, les hicimos elegir entre varios de sus bocetos para aumentarlos utilizando una fotocopiadora hasta el tamaño A3. Después de haber coloreado estos elementos, los niños trabajaron en pequeños grupos sobre pinturas a tamaño real de personajes individuales, utilizando purpurina para decorar algunos de estos. A las pocas horas, ya estaban cómodos con la idea de que un pequeño dibujo podría llegar a ser uno grande, y podrían ser más ambiciosos con su arte, si lo hacían más fuerte y coloreado. Los niños pintaron a sus propios amigos mientras que personificaban al sol, a Akanidi, a los padres de acogida, a la gente del pueblo, a los viejos y a la bruja. Al final de la semana, doce de estas pinturas fueron seleccionadas. Estos fueron sacados en procesión como títeres de dos dimensiones al comienzo del espectáculo, para presentar a la audiencia los personajes del cuento.
Las clases de pintura de murales también se realizaron en la planta baja. Fue impartida por Becky Roberts, una profesora de arte en el Colegio de Educación Primaria de la Iglesia de Cristo en Brick Lane y por David Jamieson, un artista canadiense becado por el Príncipe de Gales en la Academia de Nueva York, quien había tenido ya la experiencia de enseñar el arte en los colegios de Manhatan. Al final de la semana los niños tenían que haber pintado tres murales grandes sobre unas tablas ya preparadas queservirían como escenario de la obra. Los niños hablaron con los tutores sobre las distintas escenas del cuento ycomo estos podrían ser pintados en un mural. Realizaron borradores de 2x3 pies para cada escena, trabajando sobre cada punto de vista y escala, la composición y la colocación de las figuras, el esquema de los colores y los materiales que iban a usar. Cada composición fue trasladada a un borrador más grande con marcas y cada niño trabajó sobre una sección de la imagen en particular. Distintas técnicas y materiales fueron usados, papel de colage, cartulina y conchas de pasta de colores para la impresión. El resultado fueron tres murales de colores vibrantes que mostraban el punto de vista de Akanidi de la tierra vista desde el cielo, el viento llevando la isla por el rió y la casita de Akanidi desde donde su espíritu volvió al Sol. Becky Roberts comenta: “En la planificación de cada día se incluía repetir el cuento a los niños. Después se intentaba a enfocar a los niños cada la mañana enseñándoles una nueva habilidad antes de transferirlo al mural. Pensé que esto le ayudaría a los niños y su percepción de haber alcanzado algo y completado una obra nueva, antes de trabajar sobre la obra grande. Para que los niños desarrollaran sus habilidades necesitaban tener confianza en sus habilidades para lograrlo. Pensé que concentrándose en una obra pequeña les ayudaría a desarrollar su confianza antes de que se acercaran a obras más grandes y realizadas conjuntamente como los murales.Los niños aprendieron como hacer la composición de un mural utilizando el espacio y la perspectiva. David Jamieson recuerda: “El cuento nos dio un contexto en lo cual los niños podrían enfocarse en la pregunta mas crucial de todos los artistas: “Como se puede dibujar visualmente un trozo de la experiencia humana?” Aunque los niños pensaron en esta con estos mismos términos, cuando empezaron a explicar lo que les había ocurrido a los personajes del cuento, estaban de hecho empezando a pensar como artistas”.
Les enseñó como mezclar los colores para crear diferentes versiones por ejemplo del azul del río, de las olas y del cielo; como crear colores secundarios y como crear el contraste de la luz y la oscuridad del paisaje. Se sorprendió de que los niños tan pequeños pudieran absorber lo que explicaba y lo demostraban con el pincel e inmediatamente lo ponían en práctica.
Las manualidades del carnaval y las clases de animación fueron en la cuarta planta del Estudio de Diseño. El objetivo fue bastante ambicioso. Los niños tenían que diseñar y crear un disfraz completo para la obra. El grupo del Sol empezó el trabajo el primer día, diseñando las capas que tenían que llevar la gente del pueblo. Cada niño realizó primero un diseño en lápiz, de los cuales se eligieron algunos para después hacer losdisfraces. Los niños re-dibujaron estos diseños en un trozo grande de seda lisa, que fueron extendidos y colgados para que fueran más fáciles de pintar. Utilizando pipetas,se aplicó cola que servía como una barrera entre los varios colores de las pinturas especiales de la tela. Durante los siguientes días, los grupos del Árbol, el Río y la Piedra hicieron una capa de colores para Akanidi y una guirnalda que fue decorada con hojas multicolores; y una gran esfera representando al sol, que seria llevado en la espalda del niño que hizo el papel del Sol; capas para los ancianos ricos; vestidos de amarillo chillón con bufandas para los rayos del sol; y las brillantes y coloridas piedras.
Los niños fueron muy afortunados de tener a Clary Salandy como profesora que les ayudaba. Con muchos años de experiencia del Carnaval de Notting Hill y otras partes del mundo, los animaba a ser lo mas valientes y expresivos posible. Los manejó de una manera estupenda para sacar de cada alumno, sea extrovertido o reservado, algo especial y único. Un niño, por ejemplo, pasó el día entero pintando ranas sobre la capa y parecía absorto con su imaginación. Mostró una paciencia y concentración extraordinarias, revelando una sensibilidad delicada por el color y le dejaron solo con su tácito estimulo.
La clase de animación fue llevad cabo por Tony Hill, un pintor y productor, cuyas películas animadas por niños de otros talleres de Londres han ganado muchos premios internacionales. El objetivo fue de crear un a película recreada con un fondo de la banda sonora del cuento de Akanidi. El primer día el grupo de las Piedras discutieron sobre el título de la producción y sin sorpresa ninguna, eligieron “Akanidi y las Piedras de Colores”. Cada niño creó un diseño en su cuaderno para la página del título de la obra, utilizando la imaginación y letras de colores. Después de haber comentado sobre los variados diseños, eligieron unas cuantas letras de colores para trabajar.
Algunos fueron responsables de dibujar las letras sobre cartulina de color, recortarlas y decorarlas, mientas otros pintaron la escena del fondo encima del cual las letras serian filmadas. Toby mostró al grupo como tenían que filmar las letras para que diera la impresión de que las letras bailaban en la pantalla. Por turnos cada niño filmó la secuencia del título utilizando una cámara y el programa del ordenador; algunos reposicionaron las letras, mientras otros utilizaron al ordenador para activar la cámara y grabar cada escena. “Pensé que los niños se beneficiarían de la animación como una experiencia nueva,” comenta Toby. “No creo que ninguno lo haya hecho antes. Como resultado la mayoría de los niños tuvieron una amplia experiencia con la TV y la animación, creo que fue una buena idea de tener la oportunidad de trabajar con este medio y no siempre estar en el lado de la recepción. Ya que la animación requiere colaboración esto les obligaba a trabajar en equipo con niños que no conocían antes.”
Los grupos del Árbol y el Rió diseñaron y filmaron otras escenas del cuento incluyendo la de los planetas orbitando alrededor del sol; la vista de Akanidi del mundo desde el cielo; Akanidi llegando a la casa de sus padres de acogida; los viejos visitando a la bruja en el barrizal y la vuelta de Akanidi con su padre. El grupo del Sol escribió un guión, grabó sus voces y añadieron los efectos del sonido para dar vida a la animación. Haber completado el diseño y producción de 4 ½ minutos de una película animada en cuatro días fue un logro extraordinario para los niños y un testimonio de las habilidades y organización de Tony Hill. Para muchos de los niños, aunque el proceso fue repetitivo, la película de animación fue un de los éxitos del curso.
Al final del día los cuatro grupos de niños (Piedras, Rió, Árbol y Sol) se reunieron en el Estudio de Dibujo para contar que actividades habían hecho ese día. Un niño de cada grupo se puso de pie para describir lo que había hecho su grupo y enseñaba algo para demostrarlo. Mereció la pena hacer que los niños explicaran sus métodos de trabajar. Creo que ayudaba a que los niños recordaran más sobre los procesos del arte. La expresión verbal de las actividades ayuda a la memoria y clarifica los pensamientos. También ofreció un tiempo en lo cual los niños podían apreciar el trabajo de lo demás. Los niños se fueron, zumbando con excitación para las actividades del siguiente día.
El viernes por la mañana fueron las preparaciones para el espectáculo de la tarde. Mientras Hazle Bradley ensayó escenas de la obra abajo con algunos de los niños, los demás estaban arriba en el Estudio de Diseño, produciendo diseños para el programa, terminando una gran pancarta para colgar en la fachada del edificio, escribiendo sus pensamientos sobre las actividades en las cuales habían participado. Estas palabras fueron utilizadas para una exposición en la planta baja, que incluyera algunos de los dibujos y pinturas y fotos de los eventos de la semana. Después de comer y repasar por ultima vez la obra con los disfraces bajo la dirección de Hazle Bradley, los niños esperaban arriba la llegada de sus familiares y amigos. A las 4 de la tarde, 170 invitados incluyendo el Príncipe de Gales llegaron y los niños estaban listos tras del escenario. “Fue una buena lección para cualquier profesor ver un niño, que no había podido concentrarse en sus pensamientos en alguna actividad, haciendo un papel de dar la bienvenida a nuestros invitados, “recuerde Daniel Millar. “Fue igualmente interesante un niño que habían descrito con dificultades de aprendizaje, que se resistió hablar casi por completo y que tenia dificultad para re-engancharse con un dibujo después de una pausa de in momento. En las ultimas horas del curso, mientras tutores y niños se apresuraban para estar listos para el espectáculo, este niño se concentró en una de sus pinturas sin terminar y lo termino definitivamente."
La obra de 20 minutos incorporaba trabajo de los cuatro talleres. La película fue utilizada para ayudar a los narradores a contar el cuento, las pancartas de tamaño real ayudaron a presentar los personajes, los disfraces de carnaval para vestir a los actores, y los murales utilizados para la escenografía. Después del espectáculo, SAR el Príncipe de Gales conoció a los niños, les hablo sobre su trabajo, vio la exposición y se entretuvo con los familiares. Cuando Imagen Lock, uno de los organizadores, preguntó a uno de los niños que estaba a punto de irse que pensaba de la semana, este se volvió y dijo, “Quiero venir todos los días. Nunca quiero volver al colegio.”

Dibujando la Cuidad
La segunda semana del Programa de Verano, del 14 a 18 de agosto, fue Dibujando la Cuidad, un curso enfocado a los jóvenes artistas con talento entre las edades de 16 a 21 de todo Bretaña. Para asegurar que los estudiantes vinieran de una diseminada geografía y tuvieran una variedad de orígenes, Sheeran Lock contactó con las autoridades educativas por todo el Reino Unido, pidiendo a los inspectores del arte de los colegios que le recomendara colegios con departamentos extraordinarios de arte. Los colegios fueron contactados, y a los encargados del departamento de arte se les pidió recomendar estudiantes para el curso. Los estudiantes tenían que ser responsables y con una buena capacidad sociable. Después de varias charlas con los profesores de arte, padres y alumnos, 24 de los 200 de los que lo solicitaron fueron elegidos para asistir al curso. Los 50 ganadores del Premio del Príncipe de Gales para Jóvenes Artistas: Los Artistas Jóvenes de Bretaña (una competición nacional de arte para los jóvenes organizado con motivo del 50 cumpleaños del Príncipe en 1998) también fueron contactados. Siete de ellos fueron elegidos con lo que el número final de estudiantes fue de 51. Para muchos de ellos fue su primera visita a Londres y para algunos la primera vez fuera de casa.
Los alumnos se agruparon la tarde del 13 de agosto en la recepción de la Residencia de la Universidad de la Cuidad donde estarían alojados toda la semana. Estaba situada a unos pasos de la Fundación del Príncipe y fue el lugar perfecto para el alojamiento y comida de los estudiantes. Joe Reeves, un joven de 18 años de Newcastle, que recientemente había realizado los exámenes de A-nivel esperaba seguir y hacer un curso de arte de fundación, expresa los sentimientos comunes de la mayoría de los estudiantes cuando llegaron: “Tenía un poco de aprehensión por decir lo mínimo sobre tener que relacionarme con una variedad tan grande de gente. Personalmente he vivido en la misma casa desde que nací, y siempre he ido de vacaciones con mi familia y amigos cercanos, nunca he tenido que hacer amistades nuevas. En el momento que llegué a Finsbury Hall, me dio cuenta que solo había una manera de seguir, dar una patada al suelo y vencer el sentimiento grande de soledad que podía haber prevalecido si tomaba la opción mas fácil de aislarme.
La mayoría de los alumnos esperaban que el curso se iba a concentrar en el dibujo topográfico y arquitectónico de la cuidad de Londres, y se sorprendieron cuando llegaron a la Fundación el lunes por la mañana a ver la variedad del currículo. Fueron separados en dos grupos, uno que iba en un tour de dibujo de la localidad por la mañana y el otro de hacer dibujo en vivo en el Estudio de Dibujo en el piso de arriba. Para la mayoría de los estudiantes, el dibujo con modelo en vivo era una experiencia nueva. Dirigida por Catherine Goodman, la Directora del Estudio de Diseño, la primera clase consistió de tres poses de un modelo de diez minutos seguido por una hora de estudio, con los estudiantes animados en el uso de carboncillo en vez de lápiz.
Catherine enseñó a los alumnos como deberían colocarse correctamente en relación al modelo y ver el sujeto desde el punto de vista correcto del ojo, y como fijar los puntos de referencia para sus dibujos utilizando la cabeza y el suelo. Los errores comunes que se hace cuando hacen dibujos en vivo la primera vez aparecieron enseguida al dibujar tímidamente y ocupando solo una pequeña parte de la hoja de papel, o concentrarse en un solo aspecto del cuerpo, como la cabeza, en vez de la totalidad. “Es una buena cosa intentar identificarse con el modelo. Piensa que se sentiría al estar en la misma pose del modelo,” sugería Catherine. A través de la semana numerosos aspectos de dibujar en vivo serán explicados a los alumnos, desde un conocimiento de la escala, la forma del modelo, mirando a la figura en relación al espacio, los elementos individuales del cuerpo en relación a cada uno, y como pesar dentro de uno mismo para dejar que el idioma gráfico emerja y se desarrolle.
Tras las posees iniciales de diez minutos llego a un periodo de dibujar furiosamente y eso ayudó a aflojar las inhibiciones y dejo que cada alumno reaccionase mas libremente. El carboncillo es más flexible que lápiz, pero más difícil de controlar. Anima que hagas fuertes gestos y marcas mas parecidas a la pintura. Pocos alumnos estaban contentos con sus primeros intentos los primeros días, pero la semana fue suficiente para ver un desarrollo positivo en todo su trabajo. Claire Braybrook, 17 de Essex, explica: “Las clases de dibujo en vivo fue algo que me gustó porque sentí que podría ver un avance dramático en mi trabajo mientras la semana progresaba.
Me gusto que las clases fueran casi todos los días porque creo que desarrollas las habilidades de dibujo en vivo y pueden ser aplicados a todos los aspectos del arte.” Ana Niblett, 18, de Derbyshire, descubrió la importancia del dibujo como una herramienta para analizar, describir luego expresar los pensamientos y sentimientos de lo que uno ve: “Aprendí de verdad unas maneras nuevas de mirar la figura, particularmente en el contexto de los alrededores. Los distintos ejercicios que hemos hecho – dibujando la figura sin mirar al papel, dibujando las estructuras interiores, concentrándonos en la emoción – eran todos nuevos para mi y muy enriquecedores.” Los alumnos estaban continuamente animados a probar cosas nuevas para entender mejor el sujeto. Aunque dibujando en vivo es un desafío y requiere de práctica constante, la mayoría lo encontró enriquecedor al final de la semana y querían continuar con ello después, considerándolo como una parte esencial e ingrediente a su educación y desarrollo en el arte.
El segundo grupo de alumnos hicieron un recorrido en su primer mañana caminando y dibujando el área de Londres más cercana a la Fundación del Príncipe. La ruta fue elegida por su tutor y guía Alan Powers, un notable historiador de arquitectura con un gran interés en los edificios y diseño del siglo XIX y XX. “Caminábamos lo mas posible en las tres horas que teníamos, para poder llegar a la iglesia de Hawksmoor en Spitalfields antes de volver a casa. La ruta de ida y vuelta pasa por una zona urbana con grandes contrastes, desde los signos visibles de masificación y renovación urbana en Shoreditch, la zona financiera en Broadgate y rápidamente hacia el pintoresco mercado de Spitalfields y Brick Lane, y el inminente derribo de las fincas de Boundary Street.”
La ruta también fue elegida así porque no había mucho tráfico y los alumnos podrían pararse a dibujar. La primera parada fue al lado de la iglesia de St. Michael, no muy lejos de la Fundación, que hoy se usa como un enorme anticuario. Sus dramáticos y victorianos perfiles y detalles son un contraste frente a los planos y modernos edificios del otro lado de la calle, y ofrecen un motivo interesante para el primer dibujo de los alumnos. La segunda parada fue la plaza de Broadgate rodeada de las sedes metal y cristal de las instituciones financieras. Alan describió como Broadgate se había estado desarrollado durante los años 80 sobre las antiguas vías del tren y como la prioridad fue la secuencia de espacios públicos abiertos, lo que hace recordar las plazas tradicionales.
Las paradas para dibujar duraban unos 30 minutos cada una y Alan animaba a los alumnos a hacer varios dibujos. No había mucho tiempo para los detalles en un dibujo pero les dio la idea de la posibilidad de sentarse en la calle y empezar a dibujar. Pocos habían pensando en hacer esto antes. “Existía otra alternativa de motivos del dibujo también,” explica Alan, “llegaron a ver el entorno urbano como otro motivo para el dibujo, con analogías a otros tipos de trabajos realizados, en particular con relación al dibujo en vivo y las preocupaciones de un objeto en el espacio.”
Durante el recorrido Alan Powers ofreció un comentario fascinante indicando las numerosas cosas que potencialmente tenían un interés visual al ojo del artista, como los dibujos de las calles, la forma de los edificios, la transición de un tipo de edificio a otro. También habló sobre la variedad extraordinaria de los materiales de la construcción, sus formas y texturas y la posición accidental de yuxtaposiciones de color vivo en la composición. En Spitalfields, sus comentarios se hicieronmas históricos, con referencia al magnifico diseño de la iglesia de Hawksmoor, ahora bajo restauración, expresando el equilibrio y orden de la calle Georgian Fournier que corre al lado de un maravilloso arco georgiano frente a la tienda en ArtilleryLane, una extraordinaria sobreviviente. A los alumnos les encantó la historia del siglo XVIII sobre la iglesia francesa y protestantes en el cruce de la calles Fournier y Brick Lane habiendo sido sucesivamente una iglesia, sinagoga y mezquita. Demostró que lo común y corriente, si se estudia atentamente, podría ser un motivo enriquecedor para representaciones pictóricas y presenta la cuidad como un lugar vivo en constante cambio y desarrollo. Jennifer Laird, de 17 años, de Escocia comenta: Nunca me di cuenta que hay tanta arquitectura bonita en Londres. Fue estupendo el espectáculo de realizar un usual paseo por Londres y fijarme en los edificios de alrededor.”
En la tarde del primer día, los dos grupos se intercambiaron y las clases de dibujando en vio y el recorrido fueron repetidos. Por la tarde, después de un descano y una cena en la residencia, los estudiantes volvieron a la Fundación para un discurso sobre la historia de las artes. Era obvio desde el primer día que el curso sería una prueba mental y fiscal. Pero, todos, entendieron la necesidad de maximizar la oportunidad única que estaba a su alcance. Ningún alumno faltó a ningún evento durante toda la semana, ni tampoco llegó tarde.
El discurso sobre los pigmentos, dado por Pip Seymour fue un recorrido de la fuerza. Durante más de dos horas repasó la historia de los pigmentos, empezando con las pinturas en antiguas cuevas de Zimbabwe, mostrando que la adquisición, preparación y uso de los materiales en el arte era un tema de inmensa complejidad e interés. Al final de la lectura, los alumnos sabían que existe otras posibilidades para crear al arte que no solo entrar en una tienda de arte, comprar pinturas e intentar empezar. El conocimiento y respeto por las materiales es una disciplina rigurosa de aplicación, el enfatizó y son aspectos importantes de lo que significa ser un artista profesional. A través de los años, se luchado por mejorar los materiales y a la vez una gran industria dedicada a ello se ha desarrollado. Todos los materiales que mostró y describió estaban a la venta en los comercios. Aparte de revelar la belleza impactante y espontánea del arte prehistórico, describió las antiguas maneras y materiales de trabajo, incluyendo el uso de la grasa de cerdo, hollín, sangre y cera. Rápidamente continuó con el arte italiano y el renacimiento del norte, los periodos mas tardes, ilustró los desarrollos principales mostrando unas pinturas y salpimentando su discurso con anécdotas fascinantes sobre la fuente y propiedades de los pigmentos. La mayoría de sus ejemplos fueron de la colección de la Galería Nacional, que los alumnos iban a visitar mas adelante durante la semana.
El Martes, los estudiantes fueron divididos de nuevo, uno de los grupos empezó a dibujar con un modelo vivo por la mañana en el Estudio y ha realizar aguafuertes en el sótano en la sala de grabados y el otro grupo fue al mercado de Spitalfield para dibujar, y por la tarde se intercambiaron las actividades.
Martin Shortis, un experto y profesor en grabados figurativos impartió una clase de aguafuerte. Mostró a los alumnos como tenían que preparar sus platos de aguafuerte y les sugería que dibujaran algo sobre estos sin hacer ninguna referencia visual a sus alrededores o al otro. Martin explicó que aguafuerte es un medio excelente en el cual uno puede trabajar directamente desde la imaginación. Tomando las precauciones necesarias, llevando gafas y ropa protectora con guantes, enseñaba a los alumnos como meter los platos en acido nítrico, a esperar el tiempo correcto para que el acido penetrara en el plato, sacarlo, limpiarlo y aplicar la tinta y finalmente ponerlo sobre papel húmedo y llevarlo a la máquina de impresión. Para la mayoría de los alumnos, esto era una experiencia nueva y fascinante. Grandes sonrisas empezaron a aparecer cada vez que una impresión era revelada y los alumnos a menudo se sorprendieron de que su primer intento fuera un éxito. Una variedad de imágenes aparecían; auto retratos, paisajes, escenas de calles y bodegones estilizados. Aunque no hubo tanto tiempo para hacer más, el apetito de los alumnos estaba tocado y un medio que muchos antes pensaban que era tradicional, demasiado complicado y sin relevancia contemporánea, ahora era considerado y mostraron gran entusiasmo para usarlo en su propio arte.
La sesión de dibujo en Spitalfields fue llevada a cabo por Grez Ward, un pintor y profesor en el Colegio de Arte de Byam Shaw, quien también ayudó con las clases de dibujo con un modelo vivo durante la semana. Los principales objetivos del curso, “como yo los entendí” el dice “era ofrecer a una selección de alumnos una experiencia visual intensiva basada en el dibujo y la pintura de observación. Con poco tiempo que había, quería que entendieron las ideas simples y fundamentales del dibujo y color. También intenté darles un esquema que era a la vez crítico y de apoyo, así dejando que los alumnos se desarrollaran técnicamente y creativamente. La intensidad del curso dio a todos los alumnos quizás mas enseñanza y ciertamente mas experiencia respecto al arte que lo que habían tenido en todo el año.”
El edificio cubierto del siglo XIX del Mercado de Spitalfields presentó otro desafió. Aunque el mercado de frutas y verduras, establecido durante el reino de Carlos II, no existe mas, hay todavía mucha actividad; esta área esta siendo renovada de un modo parecido a Covent Garden hace veinte años. El espacio cavernoso, donde la gente del comercio se mezcla con los empleados de las oficinas, presenta tiendas de libros, puestos de antigüedades, cafés, restaurantes y hasta pistas de tenis. Los alumnos tenían que elegir una vista arquitectónica y muchos encontraron dificultades para hacer su elección debido a la gran oferta. De hecho se dispersaron, la mayoría quedándose dentro para dibujar el detalle de la elevación del interior, o una fila de tiendas o una vista a través de un amplio espacio o las vistas de la calle a través de los arcos. Algunos salieron fuera para dibujar el exterior o enfocar su atención en vista resaltante de La Iglesia de Cristo, recién limpiada y brillante a la luz del verano. “Dibujar en el Mercado de Spitalfields fue la parte de la semana mas útil para mi,” comenta Roy Wilson, de 17 años de Yorkshire, “mejoré mi interpretación de la perspectiva y aumentó mi confianza para trabajar directamente de la observación.” Como tantos otros aspectos del curso, muchos de los alumnos no estaban muy seguros cuando empezaron de poder lograr algo con lo que parecía ser un sujeto complejo. Pero, con el apoyo y ánimo de Grez Ward sobre como tenían que mirar y como hacer una composición, sus miedos desaparecieron. “Cuando estaba dibujando en Spitalfields”, recuerde Rob Green, 17, de Berkshire, “puse esta nueva teoría en acción. El lugar no me inspiró en si, y eso normalmente hace que sea difícil de trabajar. Pero realice una obra que me alegro mucho.” Grez fue impresionado con la responsabilidad: “No hubo ni una sola persona en el curso que no me alegro de haber conocido y admiro la fuerza de los alumnos, sus niveles de concentración y ganas de trabajar.”
Estas cualidades fueron comprobadas por la tarde cuando los alumnos, cansados después de haber estado de pie todo el día, volvieron a la residencia para tomar algo de comer antes de atravesar Londres para llegar al teatro de Shakespeare Globe. Aquí se quedaron en el jardín dibujando el restaurado edificio de la época de los Tudor, el escenario sumamente decorado, las gradas para el público y el espectáculo de Las Antipodas, una comedia del criado de Ben Jonson, Richard Brome. Para muchos, el estar en un lugar tan lleno de ambiente, en un teatro redondo y la posibilidad de poder mirar hacia el cielo fue una experiencia inolvidable. Tanto estaba pasando sobre el escenario que era difícil concentrarse en el dibujo. Muchos de los alumnos, valoraron la oportunidad de dibujar el detalle arquitectónico, o de captar figuras moviéndose sobre el escenario, o las reacciones y gesticulaciones del público. Los cuadernos para bocetos, que Catherine Goodman había aconsejado que usaran desde el primer día como una agenda visual eran particularmente útiles en el Globe porque podrían dibujar calladamente sin atraer la atención o molestar la vista de alguien. Los cuadernos estaban llenos estudios y bocetos de gente, eventos o detalles incidentales a través de la semana.
A la mañana siguiente, los estudiantes recorrieron de nuevo Londres, esta vez a la zona de Muelle de Boyas Trinidad en el lado norte del Tamesis que ahora tiene una famosa vista del Dome Milenio al sur. El sitio dramático, en una curva del rió, fue elegido por Martin Shortis como un lugar ideal donde los estudiantes podrían pintar dos días completos. Situado cerca de los viejos muelles de India este y de tres acres de extensión, todavía guarda un aspecto de su vida industrial anterior, incluyendo una tienda de calderas, un cobertizo para boyas, una tienda de cadenas y un faro. Un lado es como un afluente en desuso con unas barcas viejas y barcos oxidados, y el otro lado del Tamesis, un rió vivo con tráfico fluvial. Hay vistas en la distancia de paisajes verdes así como de las construcciones alrededor del rió, como Muelle Canary. Había, por tanto, oportunidades de contrastar los viejos edificios del lugar con el ultra modernos, que se podían ver desde su punto de vista o de concentrarse en las basuras de alrededor, incluyendo restos de viejas calderas y boyas. Quizás lo mas refrescante para todos los alumnos, que hasta ahora estaban atrapados en la cuidad fue el sentido tremendo de espacio y luz, cielos abiertos y la expansión del río. También había mucho a su alrededor, el ruido de la construcción, los aviones despegando del Aeropuerto de la Cuidad y los camiones aparco para suministrar combustible a los barcos. Durante el tiempo que permanecieron los alumnos allí, una gran nave estaba siendo utilizada para los ensayos de una opera de Gubert y Sullivan. La música en directo de pronto salía y era transportada por el viento agregándose a la atmósfera surrealista.
Martin Shortis y su tutor de pintura y compañero, Grez Ward, primero llevaron a los alumnos a recorrer el sitio. “Tendemos a mirar como por un cono muy estrecho,” explico Martin, “pero mientras caminas, intenta tener a un marco de visión mucho mas amplio. Deja que el azar prevalezca para encajar una vista. Investiga y piensa mucho sobre lo que estas viendo. Intenta a ser sensible al mismo. Empieza la composición en tu mente. ¿Que es lo que te gusta sobre la vista? ¿Que te gustaría sacar? Lo que dejas a lado podría ser igual de importante de lo que incluyes.” Después, los alumnos fueron llevados a un edificio donde tenían los materiales de arte preparados: caballetes, lienzos de distintos tamaños, pinceles, viejas camisas y monos de trabajo, paletas con una secuencia cromática de colores al óleo, alcohol blanco, y trapos para limpiar. Martin y Grez dieron una charla introductoria sobre la pintura al óleo, haciendo énfasis en la necesidad de cada alumno ser organizado y disciplinado y que siempre hay que tener el equipo adecuado para el trabajo. Se les enseñó a los alumnos lo básico; como coger la paleta; donde y como hay que organizar los colores; como empezar mezclando la pintura con el disolvente; y trabajar libremente con un pincel grande: porque es importante trabajar con varios pinceles a la vez, uno para cada escala de color; y porque es mas fácil de trabajar de lo claro a lo oscuro. Martin y Greg acordaron que iban a estar en desacuerdo en varios puntos, pero recordaron al grupo que era más saludable tener una variedad de puntos de vistas: los estudiantes deben de hecho tomar sus propias decisiones. Era importante que aprendieron lo fundamental: pero igual de importante, expresaron es que cada uno descubra libremente y desarrolle su propio lenguaje de pintura. No iba a ser fácil: probablemente iban a descubrir que la pintura al óleo eran la sesión mas exigente del curso Dibujando la Cuidad.
Enseguida los alumnos fueron dispersados por el Muelle de Boyas Trinidad y empezaron a instalar sus caballetes, a colocar los lienzos y a hacer los primeros intentos. Tenían que estar al tanto de la posición del sol y su recorrido durante el día, para evitar, por ejemplo, pintar una vista en la cual mas tarde se estarían pintando en la plenitud de la luz del sol. La fuerza de la luz y color iba a cambiar continuamente. Esto hace que pintar en el exterior sea tan interesante y desafiante, pero lo que si que es importante dijeron los tutores, es no hacer errores fundamentales desde el principio.
Sorprendentemente, los alumnos no sea apresuraron para encontrar una buena posición para pintar la vista del Dome. El faro y las viejas naves eran motivos con la misma popularidad. Unos cuantos alumnos pintaron las viejos barcas y barcos. “Creo” dice Joe Reeves, “que la idea era de hacer un cuadro alrededor del Dome Milenio, pero yo preferí el área de alrededor de los barcos porque todo era tan viejo y oxidado que mostraba detalles verdaderamente bonitos Los colores se habían formado con el paso de tiempo, haciéndoles naturales, unos tonos bonitos de la tierra. Era difícil de creer que hay algo así en Londres, al lado del Dome. Formó un buen contraste.” Para muchos, el hacer la composición fue difícil. “Intenta incorporar lo que ves” aconsejo Grez, “Pintar no tiene que ser literal. Recuerda, Matisse dijo que lo exacto no es la verdad. Piensa en donde están las cosas, las proporciones y las relaciones entre los elementos. No te preocupes si cometes un error. Es todo parte del entendimiento.”
Durante los dos días los alumnos también tenían que luchar contra los elementos. El miércoles, el sol brillaba y un fuerte viento soplaba durante todo el día. Los caballetes y las pinturas se volaron con el viento, una de las pinturas de los alumnos llegó al otro lado de un muro, aterrizando en el barro abajo en el río, sin poder alcanzarlo. El jueves el viento era mas fuerte y los caballetes tenían que estar atados y sujetos con piedras y ladrillos. Pintando en plein air no era una opción fácil y rápidamente aprendieron.
Los tutores dieron pistas, y aunque el tiempo era escaso fueron valiosas. “Al principio era difícil empezar”, dice Claire Braybrook, “pero una vez que empecé a pintar, mi estilo empezó a ser mas fuerte y confiado. Greg y Martin me enseñaron como mirar la pintura entera en vez de concentrarme en una esquina y trabajar desde allí. Esto hacia que mi pintura parecía más viva y podría contemplar la relación entre los diferentes elementos de mi pintura.” Para muchos, manejar las propiedades de la pintura de óleo y mezclar los colores fue difícil. “Pintar con óleo era nuevo para mi” dice Rob Green, “y rápidamente me di cuenta que hay poca o casi ninguna similitud entre óleo y acrílico. Creo que me enseñó a ser paciente con un cuadro y que es posible que el cuadro empieza siendo horroroso y pasa a una calidad razonable a través del tiempo.”
Pocos alumnos estaban satisfechos con sus trabajos después del primer día. El sentimiento común era que había simplemente arañando la superficie. Por la tarde visitaron la Galería Nacional, al principio para ver los cuadros que Pip Seymour había mencionado en su discurso, y después para dibujar obras de maestros antiguos o modernos según querían. Rebecca Grant, de 18 años, de Nottingham, dibujo obras de Cezanne: “Al caminar alrededor me di cuenta de cuanto tiempo los antiguos Maestros tenían para crear arte tan exquisito y detallado. Era una gran inspiración y honor poder quedarme enfrente de los cuadros tan conocidos por su belleza e individualidad. Es sorprendente cuánto puedes absorber subconscientemente con tan solo mirar.”
Durante la segunda día de pintar al óleo, la confianza aumentaba y todos estaban decididos a acabar sus cuadros al final del día. El plazo para finalizar se marcó para las 4 de la tarde, lo cual ayudó a muchos a pintar más libremente y eso ayudaba a sus obras. Mientras los caballetes fueron empaquetados y los lienzos agrupados para la exposición, hubo un sentimiento casi palpable de alivio y ánimo por el logro individual y del grupo. Jennifer Laird resume los sentimientos del grupo durante los días: “Pintar al óleo en el Muelle de Boyas Trinidad fue una experiencia estupenda. Era un placer poder trabajar en algo hasta que este terminado con un medio nuevo. La elección del lugar fue estupenda pues había mucho donde elegir algo con interés para ser pintado, de poder ver la cuidad como a través de una ventana. Lo viejo contrastaba con lo nuevo, Había vistas de composiciones interesantes, texturas bonitas, interesantes ángulos y mucho mas.” En el viaje vuelta al centro de Londres en el Ferrocarril Ligero del Docklands los estudiantes se sintieron atraídos por la cantidad de tremendas vistas del paisaje de la ciudad. En comparación con el primer día, estaban mucho más alertas a las posibilidades pictóricas que le rodeaba.
Por la tarde los alumnos volvieron a la Fundación y se dividieron en dos grupos para realizar más dibujos de modelos en vivo. Catherine Goodman llevo a cabo las clases, realizando primero unos ejercicios de calentamiento. Los alumnos se quedaron en pie junto a sus caballetes de forma que no podían ver sus trabajos, y utilizando el carboncillo, empezaron a dibujar el modelo. El objetivo de Catherine era mejorar su concentración y observación y el ejercicio fue repetido varias veces hasta que se sentaron a dibujar una pose de una hora. Grez Ward llevó la otra clase, donde trabajaron en lápiz con hojas de papel de A3. Estos alumnos fueron requeridos a indicar solo las áreas de luz y sombra que se identificaban en el modelo y de no hacer ninguna otra marca en el dibujo.
Al siguiente y último día, empezaron a repetir las actividades de la tarde anterior con los grupos intercambiados. Además, el modelo tenía que posar 10 minutos para que los alumnos plasmaran las tres diferentes emociones: tristeza, alegría y enfado. Después de comer, los tutores y ayudantes de los profesores se reunieron para una elaborar una crítica sobre el trabajo realizado durante la semana. Se les unió Steve Pleune, Director general de Winsor & Newton, empresa que había donado todos las materiales para el Programa de Verano. Una muestra de los dibujos y pinturas estaban expuestas en el espacio de la Fundación y afuera en fila las pinturas del Muelle de Boyas Trinidad. Solo ahora se podría ver la cantidad de trabajo y las mejoras que habían logrado en cuatro días y medio. Esto fue particularmente notable cuando se compararon los dibujos con modelo en vivo de los primeros días con los realizados esa misma mañana. En algunos casos el contraste era tan grande que parecía que eran de diferentes personas. “Todo el mundo mejoró durante la semana. Es magia, “dice Bernard Barsley, de 21 años, de Londres que recientemente había completado dos diplomas en arte y diseño y estaba a punto de empezar en el Colegio de Arte de St Martins. “En mi primer semana en el colegio de arte casi no hice nada. Lo que hemos aprendido en un par de días es increíble. Esperas ese tipo de nivel de aprendizaje durante tres o cuatro mese en un colegio de arte, cuando ya te has encajado. También estuvo muy bien volver al dibujo, que es tan importante para expresar las ideas. Fue una piedra angular. Hagas lo que hagas, ya sea escultura, diseño o película, puedes darte cuenta de tus primeras ideas con un dibujo y después hacerlo.”
Durante la tarde, los alumnos hicieron su último viaje al Tate Modern. Rebecca Grant recoge el espíritu, “Era como estar en un sueño, o una fantasía de niñez. Las ideas estaban sencillamente fuera de este mundo y era bastante difíciles de entender al principio, pero algunos de las obras no necesitan lógica sino no una reacción singular.
Sobretodo, me hizo pensar lo afortunados que somos de poder interpretar, expresar y crear lo que vemos de cualquier manera o forma. ¡Una experiencia maravillosa que debe ser vista con una mente abierta!”
Hubo agradecimientos y despedidas para todo el personal de enseñanza y una comida especial para los alumnos esa tarde un restaurante cerca de la Fundación. Más tarde, de vuelta en la residencia, la fiesta continuó hasta las altas horas de la mañana. El sábado los alumnos se marcharon a sus casas. “No hubo ningún contratiempo y disfrutamos esta semana” dice Rebecca. “Volver era bastante deprimente, hasta algunos de los chicos tenían lagrimas en los ojos. He conocido a mucha gente en mi vida, pero nunca he visto un nuevo grupo de amigos llevarse tan bien, especialmente cuando todos nosotros fuimos elegidos de diferentes partes del Reino Unido. Es un ejemplo a como la gente deben convivir.”

Dibujando la Naturaleza
La tercera semana del Programa de Verano fue organizado para los grados 10 y 11 de enseñanza secundaria de la Academia del Rey Faisal situado en Acton y Ealing en el oeste de Londres. El curso de Dibujando la Naturaleza tuvo lugar del 4 al 8 de septiembre y fue específicamente organizado para coincidir con los exámenes de GCSE de Arte y Diseño y así todo el trabajo realizado por los alumnos podría ser incorporado en sus carpetas del GCSE. 19 estudiantes fueron elegidos en áreas gemelas. Representaban varias partes del mundo Musulmán, incluyendo Arabia Saudita. Irán, Líbano y Maruecos. Las niñas tenían conocimientos sólidos y creativos en cuanto al arte dentro de las reglas de los musulmanes, pero dentro de la enseñanza nacional; los niños seguían las normas de enseñanza tradicionales de Occidente. De acuerdo con los costumbres Musulmanas, las dos clases fueron separados durante la semana.
Las actividades de la semana fueron realizadas por Paul Marchant, Subdirector y Tutor Principal de los programas de Artes Visuales y Artes Tradicionales de la Fundación del Príncipe, (conocidos como VITA). Hace 16 años, VITA fue fundado por el Profesor Keith Critchlow en el Colegio Real de Arte y transferido al Instituto d Arquitectura de la Fundación del Príncipe de Gales en 1993. Dirigido por el Dr. Khaled Asma, VITA ya es un elemento clave de la Fundación del Príncipe, ofreciendo Maestrías, M.Fil y Doctorados. Originalmente especializando en las artes y manualidades de Islam, ahora también cubre las artes tradicionales de otras civilizaciones. Uno de sus objetivos es animar un mayor aprecio y entendimiento de los valores universales que son fundamentales en el arte y las grandes tradiciones del mundo. Para alcanzar esto, su programa integra la filosofía con habilidades prácticas. Los alumnos aprenden las habilidades de geometría, por ejemplo, pero también aprenden el significado del lenguaje central en las artes sagradas y tradicionales. El prospecto de VITA dice: “El alumno se le ofrece la oportunidad de participar en la naturaleza contemplativa del arte, y darse cuenta a través de actividades y participación – en vez de la observación y estudio teórico – y que los diseños intrínsecos y sutiles trasciendan al reino puramente decorativo y encarnasen una belleza profunda y sin tiempo.”
Paul Marchant quería que los alumnos de la Academia de Rey Faisal tuvieron una semana de disfrute y concentración durante la cual unos nuevas y complejas ideas serían impartidas eficazmente y fuera en efecto, un curso introductorio intensivo de VITA a los jóvenes. Las actividades incluidas serían geometría, caligrafía, dibujo de formas naturales, diseño de textiles y trabajos con plantillas y diseño y producción de azulejos cerámicas. Estos fueron ofrecidos por los tutores de VITA para alumnos que ya se habían graduado del VITA. SAR el Príncipe de Gales también iba a visitarles la tarde del cuarto día para conocer a los alumnos y hablar con ellos sobre el progreso de su trabajo.
El curso estaba situado en la cuarta plata de la Fundación en el Estudio de Diseño. El espacio fue dividió en dos con un biombo, que también se usaron durante la semana para exponer los diseños y trabajos de los alumnos. Los estudiantes y sus profesores llegaron en autobús a las 9:30 cada mañana. Cada día empezó con un discurso introductorio y comprensible de Paul Marchant, sobre el aspecto filosófico del arte seguido de una sesión de geometría. El diseño práctico y la producción ocupo el resto del día. El curso empezó con una charla ilustrada que propuso diferentes etapas para apreciar el mundo de la naturaleza. Puede ser mirada literalmente, sugería Paul, o observada con una mente inquisitiva y con un sentido de descubrimiento. Esperaba que los alumnos lo intenten según la segunda opción durante la semana y retener lo que habían aprendido para que sirva de estímulo durante el resto de sus vidas. Preguntó a los estudiantes sobre los ritmos de la vida: diario, mensual y anual, la experiencia profunda del brillo del sol, y la belleza de la luna llena en un cielo de estrellas. La naturaleza, dijo, es como un libro lleno de formas, diseños geométricos, signos que han influenciado todas las culturas del mundo. Dibujar una línea horizontal sobre una pagina, es un horizonte; dibujar un círculo encima se convierte en el sol subiendo o bajando. Las formas vistas en la naturaleza han sido desveladas desde tiempos remotos. Luego mostró una serie de imágenes impresionantes del mundo, empezando con los cuatro elementos más básicos (la tierra, el agua, el fuego y el aire) y sus cuatro condiciones (frió, mojado, caliente y seco). Los diseños naturales mostrados abarcaron desde el aspecto marmóreo de la tierra desde el espacio; un arco iris brillante; la perfección y geometría de un copo de nieve; la huella del movimiento de un serpiente en desierto: el ojo de una mosca con forma de panal; el sombrero de una avellana; la onda de una piedra en el agua; y la vibración de las ondas del sonido. Las imágenes de obras realizadas por el hombre eran igual de cautivadoras, desde las cultivadas terrazas de Bután al paradisíaco jardín de la Alhambra de Granada: el sueño del Taj Mahal y un azulejo Islámico.
El hizo referencia a Hasrat Ali: “Mirar a la naturaleza y en que consiste – que muestra de sabiduría, filosofía, ciencia y bellas artes; que manifestación de poder y fuerza,...los grandes intelectos se asombran con su grandeza, admiran su amplitud y originalidad, su humildad frente a su sutileza y sublimidad.”
El discurso ilustró la diferencia entre diseños naturales biomórficos y diseños de cristales, los dos lados del arte Islámico, y reveló la importancia fundamental de los diseños numéricos en todos los aspectos de la vida. Esto fue inmediatamente obvio para los alumnos cuando les preguntaron que significado tenían los números 6,7, y 12 en su vida cotidiana. La charla de Paul también tenía varios cuentos de mucho interés. “¿No es interesante que la luz aun siendo invisible contenga todo los colores?”: La dirección tradicional de la inteligencia es vertical. La dirección tradicional de la experiencia es horizontal; La iluminación de la vida es la realización de una unidad entre de la multiplicidad del mundo.”
Después de la introducción de Paul, los alumnos hicieron media hora de geometría, utilizando un compás sencillo y una regla para reproducir diseños geométricos que Paul mostró en grandes hojas frente de la clase. Empezó con ejercicios para enseñar como construir las formas básicas, con énfasis en la práctica tradicional de la geometría como un proceso de contemplación. Esto requiere disciplina para crear una formula matemática, que por su naturaleza no puede ser apresurada. Es un habilidad primaria que cualquiera puede aprender y una vez adquirido, la geometría puede ser desarrollada y utilizado en numerosas manualidades. Los ejercicios empezaron a ser cada día más complejos y los estudiantes se quedaron impresionados con los diseños sofisticados que habían creado al final de la semana.
Durante la tarde del primer día, los estudiantes tenían una gran variedad de hojas para estudiar y dibujar. Cada uno tenia que elegir una y analizar su estructura, forma, color y diseño. Bandejas de frutas también estaban al alcance. Manzanas, limones, limas y tomates estaban cortado por la mitad, y lirios y otras plantas desmenuzadas. Se les indicó a los alumnos que eligieran algo y lo observaran de cerca, y cuando lo dibujaran, intentaran asimilar sus elementos esenciales de forma y línea. La intención era ayudar a los alumnos a ver de una manera fresca las formas naturales a las que están acostumbrados a ver todos los días y así estar más al tanto de las características. “No se trata de lo bien que dibujes sino de lo bien que veas,” aconseja Amina Ahmed, el tutor principal de la clase de las niñas. Las clases eran silenciosas debido a la profunda concentración de las alumnas, todas de ellas sumergidas en un mundo natural y microscópico. Los tutores y ayudantes de la enseñanza con tranquilidad ayudaron a los alumnos analizar e identificar. A través de la transferencia a papel de los diseños de cinco mitades interiores de una manzana o el rítmico perfil de una hoja, por ejemplo, los alumnos empezaron a sacar la información de hecho de lo que estaba frente a ellos. Tenían que elegir una forma de una línea que habían dibujado y utilizarla creativamente para producir su propio diseño en vez de la de la naturaleza. Se mostraban como hay que reproducir la reflexión exacta de una línea, como rotarlo cuatro, seis o hasta siete veces en su eje para crear un diseño floral o de estrella; y como “planear” una línea repetitivamente y generar un pulso rítmico. Diseños fotocopiadas del Libro de Ornamentos de Rempel fueron repartidos a los alumnos para que pudieran ver ejemplos de la impresiónate variedad de diseños que podrían desarrollar con una sola línea utilizando la simetría.
Los alumnos salieron de la Fundación de Príncipe el primer día con un conocimiento claro de la importancia práctica del arte del Islam y de la geometría y la transcripción visual del ritmo en la naturaleza: de lo cristalizado y lo fluido. Esto se logró en su mayor parte a través de experiencias agradables y prácticas y así probablemente se quedaría en sus mentes a largo plazo.
Al comienzo del segundo día, Paul Marchant explicó el uso de la geometría para reproducir un diseño a un textil, ya sea pared o tela, que requiere la habilidad de recoger la información y presentarlo de una manera coherente. ¡“El conocimiento practico es una de las más deseadas formas del conocimiento porque te hace útil!” les dijo a los alumnos. Después habló sobre como las formas geométricas, como un triangulo, un cuadro y un hexágono no son cosas abstractas sino que están asociadas con el refinamiento y calidad en todo los niveles de vida. La unidad de toda la vida se refleja en el arte Islámico de manera que todos los emelentos estan relacionados. La prolongación de los arquetipos o los originales planos basados sobre formas que subrayan la amplitud del diseño Islámico, consigue una multiplicidad de posibilidades para desarrollar, transformar e interrelacionar.
Después de otra clase de geometría, los alumnos vieron una demostración práctica del trabajo caligráfico por Laurence McGowan, uno de los tutores. Es un alfarero notable cuyo trabajo esta influenciado por el arte Islámico y Arte Británico, así como por la Artesanía en Movimiento de finales del siglo XIX y comienzos del XX y su trabajo se caracteriza por el vibrante y fuerte movimiento del pincel. Laurence utilizó unos pinceles con la forma cuadrada de un “cincel” en sus vasijas. Estaba inspirado en su mentor, el alfarero Alan Caiger Smith, quien a su vez estaba inspirado en la decoración de vasijas pintadas hace mil años de España. Les dijo, que para el, trabajar con la tradición no tiene porque significar quedarse en el pasado sino utilizar lo mejor de lo que ha habido antes, capturando su espíritu y transformándolo en un arte mucho mas vivo, contemporáneo y expresivo de la naturaleza de uno mismo.”Es importante que el curso de la tradición sigua adelante,” dijo. Laurence mostró como hacer más gruesas o mas finas las pinceladas demostrando lo mucho más fácil es tirar del pincel en vez de empujarlo. Los alumnos después tenían ejercicios el resto del día, como repitiendo los continuos movimientos del pincel que Laurence había hecho en la parte superior del papel, lo mas exacto posible para tener una secuencia equilibrado. Encontraron que no era tan fácil como pensaban. Hacia falta un esfuerzo consciente para hacer cada acción. Laurence después mostró como el movimiento del pincel debería venir del dedo, muñeca, codo y hombro. “Practica lo mas posible para controlar la línea libre. Esto es la clave de un trabajo fluido del pincel,” aconsejó Laurence. Los alumnos después tenían que intentar un ejercicio particularmente difícil: producir una serie de movimientos del pincel en forma de olas que fueran de grueso a fino, y de reproducir su “relación” o imagen del espejo a lado. También pintaron formas estilizados de las plantas con pinceladas como si estuvieran barriendo. Finalmente tenían que usar el pincel espontáneamente para expresarse. “Miró dijo que era como sacar una línea a dar un paseo. Ser más ambiciosos e imaginativos. ¡Saca tu línea a bailar!” sugirió.
Al día siguiente, Paul Marchant dio una charla sobre la importancia de la identidad cultural y del concepto de Islam como paz, unidad y sumisión de la voluntad a la voluntad de Dios. Explicó que en Islam lo que crea en el individuo se ve como parte de algo entero para lo mejor de todos. También ayudó a los alumnos a entender el proceso de las actividades que habían hechos en los últimos dos días. “Lo que habéis hecho es experimentación y investigación,” dijo. “Habéis estado observando, y intentando a solucionar las cosas. No es fácil. Es frustrante. Algunas cosas funcionan y otras no. Es un trabajo duro también. Pero os habéis enterado de lo que funciona para ti y lo que no. Haciendo eso estas aprendiendo como discriminar y juzgar. Del trabajo que ya habéis producido, veo que cada uno de vosotros están desarrollando y expresando una sensibilidad.” Paul vio que los alumnos empezaban a “encontrar su centro”, que significa un mayor conocimiento de uno mismo y de un orden más allá. Finalmente, dejo los alumnos con el siguiente pensamiento de un filosofo Indio: “Hay una sola religión y es la del amor. Hay solo un pueblo y es la humanidad. Hay solo un lenguaje y es el lenguaje del corazón.”
Después de la clase de geometría que seguía la charla las niñas empezaron a trabajar en serio con los diseños de sus textiles y los niños en sus azulejos. Para su tarea, las niñas tenían que desarrollar más diseños geométricos y arabescos. En la clase, miraron de nuevo a las lirios, re-observando y grabando las formas en lápiz, acuarelas y medios mezclados. Durante los próximos dos días tenían demostraciones de cómo pintar algunos lirios directamente de la realidad a seda; de como diseñar un estarcido, de como pintar e imprimir a través de ello: de como imprimir en bloques de yeso utilizando bloques hechos a mano en la India. Todos practicaron y experimentaron con los métodos variados que les habían enseñado. Los niños empezaran a diseñar y producir los azulejos pintados a mano. Para eso, dibujaron y cortaron sus diseños geométricos en un bloque de yeso y cortaron y pegaron madera de balsa en el azulejo para darle un relieve. Esto es un procesoque exige mucha destreza y paciencia. La madera de balsa fue usada como una manera rápida y efectiva de aumentar las líneas finas del diseño, lo cual hubiera tardado mucho más si hubiera sido hecho en yeso, y que también se podría estropear en el momento de hacer el molde. El relieve en arcilla de los azulejos fue producido a partir de los moldes originales de madera de balsa y yeso y cocidos en el horno del sótano. Para los azulejos pintados a mano individualmente, los niños crearon sus propios diseños y colores y fueron pintados directamente sobre la cerámica, presentado atención en mantener el equilibrio de la composición y la pintura y que el uso del pincel fuera vivaz. Los niños también tenían una demostración de programas del ordenador y como se puede utilizar como herramienta para girar y reproducir formas y construcciones y diseños complejos. También se dieron cuenta que esto requería habilidad y concentración.
En una charla introductoria y breve del cuarto día, Paul Marchant, se centro solamente en la artesanía hecha a mano, alabando a los alumnos por lo que había logrando hasta ahora. Después le pasó el turno a Laurence McGowan, como para animar a todos en sus últimos esfuerzos de los últimos dos días y dio una charla iluminadora sobre el arte Islámico en el cual se había inspirado. Trabajó en su día en Irán como topógrafo, y mostró diapositivas que tenía de unos edificios magníficos que visitó. Estos eran entre otros una mezquita de azulejos azules y el arco del portal, con su apanalada e inclinada bóveda, en Ishfahan, un ejemplo supremo de la aplicación de la geometría en tamaño, forma y contenido. Al final de su charla, ilustró sus obras de cerámica, haciendo referencia a las varias influencias sobre la forma y decoración de su propio trabajo, desde lo chino a la escritura árabe hasta los diseños de William Morris.
Con la llegada del SAR Príncipe de Gales por la tarde, hubo mucha actividad en el Estudio de Diseño para tener todo organizado con tiempo. Muestras especiales del trabajo de los alumnos estaban expuestas en las paredes y biombos. Los nombres de los alumnos fueron escritos de manera muy bonita en caligrafía inglesa por Laurence McGowan y en Árabe por Soraya Syed, una especialista en caligrafía Islámica – y que estaban colocados en la parte superior del trabajo de los estudiantes. Paul Marchant había reunido a un grupo de tutores y ayudantes para esta maravillosa semana, los cuales no solo estaban especializados sino que sabían enseñar todas las asignaturas, ofreciendo un alto nivel al grupo así como atención particular uno a uno. Clare Cook, Barbara van Hest, Parveen Zuberi y Soraya Syed ayudaron a Amina Ahmend: mientras David Feuerstein, Laurence McGowan, Ramiz SAbbagh y Simon Trethewey apoyaron a Paul Marchant. Fue un equipo impresionante. Cuando el Príncipe de Gales llegó al Estudio de Dibujo estabaobviamente encantado con lo que veía. Fue la primera vez que había visto el Estudio de Dibujo utilizado en su plena capacidad. Era un hervidero de actividad. La música Árabe sonaba, tal y como había estado sonando durante toda la semana, y añadió un ambiente de tranquilidad muy agradable. El Príncipe primero realizó el recorrido del cuarto de los niños con Paul Marchant preguntándoles por su trabajo y lo que pensaban sobre el curso y los vió como pintaban sus azulejos. Luego fue al cuarto de las niñas con Amina Ahmed, mientras las alumnas preparaban sus estarcidos y habló con ellas sobre sus diseños y métodos de trabajo. El Profesor de la Academia del Rey Faisal habló con el Príncipe sobre el éxito del curso. “Era exactamente lo que esperaba ver,” dijo el Príncipe a Paul Marchant mientras se iba.
 

Mini Maratón de Dibujo
La cuarta semana del Programa de Verano de la Fundación del Príncipe duró desde el 11 al 16 de agosto y consistió en seis días de dibujo libre intensivo tanto en vivo y como naturaleza muerta con clases diarias que terminaban a las 8 de la tarde todos los días de la semana y hasta las dos de la tarde del sábado. Todos los materiales fueron suministrados gratis. Las clases de dibujo en vivo fueron impartidas por la pintora Ann Dowker con la ayuda de Grez Ward, quien ya había enseñado dibujo y había pintadoen el curso de Dibujando la Cuidad de la Fundación en agosto. Ann ha impartido clases durante más de 20 años y recientemente lo hace en el Colegio de Arte de Byam Shaw y en la Galería Nacional, donde enseña a dibujar tanto cuadros de las galerías y como modelos en estudio, lo cual forma parte del curso de educación imaginativa de la Galería. Todas las clases de Mini Maratón se hicieron en el último piso de la Fundación. Las clases de naturaleza muerta fueron impartidas por Gus Cummins RA, admirado por sus pinturas dinámicas de tipo bodegón. Ocupó todo el espacio de la planta baja. Gus y sus ayudantes permanecieron todo el día el domingo antes de comenzar los cursos construyendo un montaje extraordinario de más de 10 pies como modelo para el bodegón.
La intención del Mini Maratón de Dibujo fue la de promover y animar el uso de la Fundación del Príncipe como un instalación accesible para el dibujo y no solo para ellos que regularmente practican dibujando en vivo sino también a los artistas, diseñadores, arquitectos, impresores y estudiantes que quieren volver a empezar o los que pocas veces tienen la oportunidad de dibujar. El Estudio del Príncipe de Gales ofrece unos cursos y clases maestras de alta calidad y que pueden ser reservados o abiertos al publico. En breve empezara su primer trimestre de cursos en el dibujo, pintando e imprimiendo, y el Mini Maratón fue una oportunidad excelente de invitar a los miembros de la comunidad local, Londres entero y mas allá para tener una noción de lo que se ofertará durante el año escolar. Se anunció en la página Web de la Sociedad Nacional para Educación en el Arte y Diseño (NSEAD), así como con pósteres pegados en cafés, pub, tiendas de arte y bibliotecas y se enviaron cartas dirigidas a los colegios de arte y colegios que tenían una división de arte en el último año de enseñanza secundaria. También propago de boca en boca. Los que solicitaron el poder acceder pero no pudieron asistir al curso de Dibujando la Cuidad fueron localizados y algunos reorganizaron sus planes y sacaron tiempo de sus estudios para venir a Londres y hacer el Mini Maratón del Dibujo. La respuesta fue muy elevada con más de 150 personas asistiendo durante la semana. Afortunadamente hubo una buena dispersión, pues algunos asistieron a las clases durante el día y otros asistieron a las clases de la tarde y además algunos solo pudieron venir por dos o tres días. Para organizar tal demanda e organizaron cuatro clases de pintura en vivo en vez de las dos originalmente planeados y fueron impartidas en el Estudio de Dibujo, que tiene capacidad para hasta 50 alumnos a la vez, cada uno trabajando con un caballete y sentado en un taburete.
Ann Dowker fue una elección excelente para llevar a cabo las clases con modelo en vivo. Tiene mucha experiencia del manejo de todo tipo de habilidades y caracteres y muy respetada por su percepción y acercamiento sencillo. Su objetivo como profesora es la de sacar de cada alumno su manera y estilo único que tiene para el dibujo. Aceptando que hay numerosos maneras de dibujar, animaba a los alumnos a buscar su dirección particular. Se puede percibir que todos los dibujos realizados en sus clases eran diferentes. No hubo ningún estilo de la casa o del estudio, ningún modo predeterminado de trabajo: “El Dibujo es muy importante para mis alumnos. No hubieran buscado tiempo libre para asistir si no lo fuera. He tenido a fotógrafos, gente que hacen videos y guionistas. Valoran el proceso del dibujo porque le ayuda entender los elementos como el espacio (que no está vacío), el peso, la masa y el volumen; como se colocan las figuras en el espacio; como establecer los elementos en un esquema. La única manera de entender todo esto es en haciéndolo en la práctica, no con las teorías. En fin, lo que importa es la experiencia personal. Desde Rembrandt a Matisse, lo conocemos de ellos es su forma de como vieron el mundo, como hicieron su marca. Todo el mundo tiene su propio estilo de escribir o de caminar. Lo mismo ocurre con el dibujo. Intento evitar los formularios de cómo hay que dibujar. Hay una estructura clásica abajo del dibujo y es importante aprender las reglas. Esto equivalente a aprender las escalas de la música o el alfabeto y la gramática. Pero hay que lanzarlos al aire y convertirlos para tu uso personal.”
Ann no cree que el objetivo del alumno sea que salga de la clase habiendo realizado un buen dibujo. El primer propósito es que la gente aprenda algo y coja un poco de experiencia: “Vivimos en un mundo donde si aprietas un botón, obtienes una imagen” como ocurre con una máquina de fotos o la Televisión. Estas imágenes son transitorias y no tenemos suficiente tiempo para verlas de cerca – como imágenes transitorias. El dibujo es un proceso relativamente lento y exigente pero siempre recompensará si perseveras. “Cuando empieza una clase, explica que ella no esta allí para dictar o mandar, sino para sugerir y ofrecer alternativas. La responsabilidad del dibujo no era de ella sino del alumno. Aunqueprobablemente olvidarán la mayoría de lo que ella dice en la clase, ella confía en que lo que retenido sea que necesitarán. También era partidaria de exponer los alumnos a una variedad de enseñanzas con diferentes maestros; algunos alumnos, por ejemplo, sacaron más de la enseñanza de Grez Ward que de la suya.Pero exige un enfoque serio de todos sus alumnos. Las clases se llevaron a cabo en silencio y nadie podía escuchar música ni comer o beber en la clase. Su forma de dirigirse a los modelos fue igual, refrescante y personal. Fueron respetados por su trabajo con la clase y no para la clase y se consideraron igual de esenciales para el proceso que los mismos profesores. El Dibujo es un desafío mental y físico y los alumnos fueron examinados al máximo por las distintas poses que hicieron los modelos cada una de la cual revelaba un aspecto de la gramática del Dibujo. Gus Cummins tiene una muy parecida amplitud de miras y actitud respecto a la enseñanza.
Cuando creo el montaje para el bodegón, su objetivo era recopilar varios inesperados e interesantes objetos yuxtaponiéndolos de modo que podrían ser interpretados de diversas maneras. Se realizó con mucho cuidado para que nada pudiera fijar posición o escala de los objetos, para que el primer desafío de los alumnos fuera intentar saber lo que iban a dibujar. Se podría imaginar, por ejemplo, un paisaje urbano futurista con amplios espacios entre el primer plano, distancia media y fondo. Los objetos podrían ser amplificados o simplificados, ajenos al entorno o asimilados con otras partes del dibujo. Podrían ser tratados tanto ligeramente como con rigurosidad o ambas cosas a la vez. Los elementos del bodegón podían ser utilizados o rechazados. La composición vista desde cualquier ángulo estaba llena de problemas de perspectiva. Gus creo un bodegón que exigía y demandaba preguntas y toma de decisiones continuamente y que ha algunos alumnos, les costó hasta días para entender sus complejidades.
Muchos de los objetos que formaba el bodegón fueron coleccionados por Gus Cummins durante años mientras que otros simplemente los había encontrado en un contenedor de basura cerca de la Fundación del Príncipe. Mezclaba formas tradicionales como formas platónicas con basura de todo tipo, incluyendo partes de maquinaria vieja. Su intención fue de hacer un bodegón mecánico en vez de orgánico y salirse de la tradicional composición del bodegón. “Quería un sentido de ritmo y espacio, con formas sostenidas y flotando en el aire, así se destacaban de sus sombras,” dijo. Se usaron focos para que las sombras fueran una parte dinámica de los diseños. Algunos de los objetos y formas fueron alineados mientras otros a propósito no estaba en línea, para que los alumnos se pudieran dar cuenta del perspectiva. Algunos cuerpos rectangulares fueron inclinados, por ejemplo, para que no tuvieran todos sus puntos de fuga al mismo nivel. Una cuerda estaba atada a un conceptual nivel del ojo a través cuatro columnas que definían las esquinas del bodegón, lo cual podría ayudar a los alumnos trabajar sobre algo objetivo y saber donde estaba el nivel del ojo para hacerlo corresponder en su dibujo. Gus Cummins también hizo un inteligente uso del reflejo y color, así añadiendo mas capas a la complejidad tortuosa. Tubos de aluminio y otros objetos de metal reflejaron la luz y pedazos de un cable naranja y un aro de color azul dieron a la composición líneas rápidas y colores neones.
Muchos de los alumnos que se enfrentaron el bodegón pasaron las primeras horas haciendo dibujos en lápiz. Gus animaba a todos a trabajar en una escala más grande y utilizar pinceles y pintura. “Es diferente y mas difícil para la mayoría de ellos y se arriesgan a encontrarse en una terrible confusión” dice, “pero por la mayor parte pueden resolver sus problemas en el dibujo rápidamente.” Es liberador y ayuda al dibujo y la expresión como resultado.” Cuanto mas trabajaron en el bodegón mas intrigados estaban. Algunos alumnos, quienes habían asistido a las clases de dibujo con modelo en vivo se quedaron con el bodegón por toda la semana. Fue un catalizador que ofreció posibilidades sin límites.
Durante la semana, aparte de la enseñanza individual en los caballetes directamente, Gus Cummins dio un par de discursos breves al grupo utilizando ilustraciones que colgó en tablones grandes. Eran dibujos del siglo 19 de ingenieros, que eran estéticamente exquisitos y transcendieron de su uso original; una perspectiva complicada desde el aire del Museo Victoria y Alberto hecho puramente de planos y elevaciones; una foto del desarrollo de Broadgate cerca de la estación de la calle Liverpool mostrado a través de un lente ancha para poder ver lo que pasa cuando el cono de la visión esta estirado; un dibujo de un dodecaedro entre sombras, por el fallecido Norman Blarney RA, demostró hasta un punto la perspectiva del sistema según Alberti,; y un dibujo extraordinario de un cáliz de Uccello que parecía generado por ordenador. Como Ann Dowker, Gus Cummins estaba entusiasmado de que los alumnos llegaron al punto que podían jugar con las reglas o inventarlas por ellos mismos.
Al final de la semana, cientos de dibujos de modelo en vivo fueron realizados en el Estudio de Dibujo y grandes obras fueron completadas en la clase de bodegones. Al minuto que terminó el Mini Maratón, muchos de los alumnos querían saber si se iba a repetir el año que viene. Las siguientes clases del otoño que tuvieron lugar en el Estudio de Dibujo, considerada ya como una de las mejores instalaciones de dibujo para artistas, se llenaron rápidamente al propagarse la voz entre los artistas, diseñadores y arquitectos sobre la Fundación del Príncipe. Poco después, la Fundación hizo una exposición, inaugurada en noviembre de 2000, que expuso parte del trabajo realizado durante las cuatros semanas de Dibujando Juntos.
Paul Davis-Poynter, Presidente del Grupo de Tarea de Arte y Cultura del Nuevo Convenio del Gobierno para Comunidades en Shoreditch, siente que la presencia de la Fundación del Príncipe y el éxito de la Programa del Verano esta teniendo un efecto extremadamente positivo localmente hablando. Atendió a la actuación de los niños de “Akanidi y las Piedras de Color” y participó en las clases de pintura de bodegones y modelo vivo durante el Mini Maratón. “El dibujo es crucial”, dice. “Es extraordinario tener una instalación como la Fundación del Príncipe, y es maravilloso tener tan buena calidad de enseñanza durante una semana. Es un centro excelente. Soy un artista de la comunidad y quiero llevar lo que he aprendido a propiedades locales. Es importante integrar lo que hay aquí con la comunidad. El curso de Dibujando y Imaginación para los niños de la zona, que empezó con el Programa del Verano, estaban excepcionalmente bien organizados e inspiradores. Tenemos salas vacías en las propiedades que podrían ser utilizados como estudios. Se puede llevar el Arte al vecindario. Eso es lo que espero hacer. Y este curso me ha inspirado de hacerlo.”
El Programa del Verano promovió con éxito el compromiso de la Fundación del Príncipe a la enseñanza basada en clases de habilidades de alta calidad, ayudo establecer la Fundación como una instalación para la comunidad, y aumento su perfil en el mundo de arte. Para todos que asistieron al curso de Dibujando Juntos, independientemente de su edad, origen, o de si fuera alumno, profesor, organizador o visitante, ha sido una experiencia vigorizante.

Comentario
Artistas y alumnos reflexionan sobre el Mini Maratón de Dibujo
“Termine el colegio de arte hace dos años y desde entonces no he hecho ningún tipo de dibujo con modelo en vivo. Esperaba crear una clase en vivo en mi estudio porque hay otros artistas allí que quieren hacerlo. Recientemente vi un póster sobre el Mini Maratón y pensé que me inspiraría empezar y hacerlo.”
HANNAH SIDA, artista
“Me encantó trabajar realizando bodegones porque era difícil. He aprendido mucho sobre la perspectiva, algo que debería haber hecho cuando era un estudiante. Solo recibí un discurso sobre la perspectiva en los siete años como alumno. El bodegón fue un gran desafió. Una semana no fue suficiente para conquistarlo.”
DAVID ANDREWS, artista
“La Fundación del Príncipe es el lugar mas bonito donde he dibujado. Hay mucha vitalidad pero no es agotador. Fue magnifico tener cuarto modelos y tanta variedad de observaciones criticas de los profesores. Quiero dar mas clases en el futuro.”
HEATHER FARRAR, artista
“El ambiente fue intensivo. Hubo un sentimiento de uno podía pasarse toda la semana agudizando la vista y tratar de lograr en algo. La enseñanza era muy buena. Grez Ward entiende a la gente. Es preciso y siempre tiene algo útil que recoger de tu trabajo y reflejarlo de vuelta.”
JAULIAN BOLT, reproductor gráfico por ordenador
“Fue una experiencia muy buena venir a Londres y trabajar con distintos tutores y modelos. Volveré al colegio de arte en un par de semanas, así que estuvo muy bien volver a dibujar antes de empezar. Fue muy útil dibujar durante un día entero. No existía la presión que encuentras en el colegio del arte, donde conoces a los tutores. Puedes intentar distintas cosas y no preocuparte.”
CLAIRE STRINGER, alumna del Colegio de Arte en Glasgow
“Hice el dibujo con modelo vivo y el bodegón y aprendí mucho. Fui al colegio de Goldsmith en los años 80 y el dibujo con modelo en vivo no estaba muy desarrollado en los cursos de bellas artes. Hubo una concentración en el trabajo conceptual. El Dibujo es importante. Es como caminar o meditar. Me ayuda a pensar en una manera diferente. Me ocupa tiempo fuera del trabajo pero también lo complementa.”
JO NEYLIN, artista
“No he dibujado de esta forma desde que fui alumno en el Colegio Central. El bodegón era muy difícil e interesante. Era un desafió poner las ideas en dos dimensiones. Normalmente construyo modelos o diseño instalaciones. Mi trabajo es todo en 3-D. He terminado la semana con un sentimiento de que el bodegón ha puesto a prueba áreas en mi vida que no conocía. La gente tienen miedo de poner las cosas sobre papel. Te sientes expuesto. Hay un gran sentimiento de logro después de las clases.”
POPPY MITCHELL, diseño del teatro
“Me enteré sobre el Mini Maratón por un póster en el pub de Bricklayers Arms. Quería venir porque mi trabajo es escultural y tiene que ver con la figura humana. No he realizado dibujos con modelo en vivos en cinco años. Me ha dado un nuevo ángulo para mi propio trabajo.
ROBERT GOODWIN, artista
“Realicé los dos cursos No he dibujado o pintado desde que estuve en el colegio hace 17 años. He estado intentando dibujar los objetos en el bodegón y donde se encuentran con la perspectiva y utilizar la estructura para ayudarme ver las cosas en color.”
KRISTIAN SCOTT, fotógrafo
“Fue maravilloso. Me encanto. Creo que el dibujo es el raíz de todo diseño bueno.”
HELEN DAVID, diseñador de moda
“Trabajo en una oficina a la vuelta y me enteré a través de un póster local. Nunca había hecho dibujo con modelo en vivo hasta que empecé con las clases de los jueves por la tarde.. Fue difícil. Podría ver lo que quería dibujar pero luche para plasmarlo en el papel. Mi tiempo aquí me ha hecho pensar sobre la posibilidad de irme a un colegio de arte.”
KATIE BROWN
“Fui al colegio de arte de City & Guilds y soy ebanista. No es que dibuje mucho pero el curso me ayudó a mejorar mis habilidades. El bodegón que hice en el curso es mi primera pintura.”
JAMES HAGUES, ebanista
“No he trabajado como artista en cuatro años porque tengo niños. He estado intentando volver a la pintura. La semana de clases ha sido muy beneficial. Los tutores han sido extremamente buenos y ha sido muy bueno tener un ambiente tan relajado, así puedes sentirse a gusto y apoyado, en vez de desalentada. También ha sido muy bonito ver tantos distintos estilos de trabajo.”
LAURA FABER, artista

Dibujando Juntos Programa de Verano
PERSONAL Y PARTICIPANTES
Organizadores
La Fundación del Príncipe:
- Jane Eade,Administrador, Estudio del Príncipe de Gales
- Catherine Goodman,Director, Estudio del Príncipe de Gales
- Paul Marchant, Sub Director, VITA
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Sheeran Lock:
- Sara Hill
- Kate Hunt
- Imogen Lock
- Alison Newell
- John Sheeran
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El Dibujo y la Imaginación. 31 julio - 4 agosto 2000
Tutores:
- Hazel Bradley
- Catherine Goodman
- Daniel Miller
- Becky Roberts
- Clary Salandy
- Tobias Till
Profesores de Apoyo:
- David Jamieson
- Anna Ricketts
- Laura Smith
- Joanna Wojtowitz
Ayudantes:
- Abdul Abdulrazak
- Taka Fukchi
- Alex Hill
- Michelle Treacher
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Participantes:
- Bola Akinola
- Tony Ciantar
- Somaya Critchlow
- Gideon Cudjoe
- India Doyle
- Katie Lilly Glaister
- Mark Hannon
- Stephanie Hannon
- Terry Hannon
- Amir Behan Jahanbin
- Amelia Johnson
- Frankie Kearney
- Timmy Kearney
- Sara Ann Kenneth
- Georgina Kenneth
- Hamza Khan
- Adam Khan
- Denise Lancy
- Robert Lock
- Megan Marr
- Charlie Marr
- James Marstin
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- Dora Miller
- Hanae Grace Morimoto
- Joshua Morris
- Matthew Morris
- Kitty Murnaghan
- Peter Nguyen
- Aramide Onashoga
- Wemimo Onashoga
- Bunmi Otubanjo
- Oszkam Ozdemir
- Sarah-Louise Phipps
- Michaela Pizarro-Bell
- Brilen Stephens
- James Stevens
- Daniel Stevens
- Lottie Strong
- Gabriel Walsh
- Rittner Khadijah
- Watkis Lewis
- Mikail Yagiz
- Elvan Yagiz
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Dibujando la Cuidad. 14-18 agosto 2000
Tutores:
- Catherine Goodman
- Alan Powers
- Martin Shortis
- Greg Ward
Profesor de la tarde:
Profesores de Apoyo:
- Richard Henry
- David Jamieson
- Matthew Sibley
- Ruth Todhunter
Modelos:
- Toni Ashcroft
- Bruno Ouvrard
- Anna Ricketts
- Rachel Welch
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Participantes:
- Philomena Allen
- Bernard Barsley
- James Berzins
- Andrea Blades
- Claire Braybrook
- James Bright
- Paul Clavis
- Fenna Dalton
- Joshua Davidson
- Emma Dugdale
- Rebecca Grant
- Rob Green
- Joanne Harper
- Cecily Howard
- James Kuszewski
- Jennifer Laird
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- Gemmadee Lewis
- Xanthe Lindop
- Jennifer Mclnnes
- Martin Minton
- Hannah Niblett
- Phillip Nkansah-Butah
- Oscar Plastow
- Laura Price
- Mohbubur Rahman
- Joe Reeves
- Alison Slater
- Lee Stark
- Andrew Wheatley
- Roy Wilson
- Emma Wooley
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Dibujando la Naturaleza. 4-8 septiembre 2000
niños
Tutores:
- Paul Marchant
- Laurence McGowan
- Simon Trethewey
Profesores de Apoyo:
- David Feuerstein
- Ramiz Sabbagh
niñas
Tutores:
- Amina Ahmed
- Parveen Zuberi
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Profesores de Apoyo:
- Clare Cook
- Soraya Syed
- Barbara van Hest
Profesores de Colegio de la Academia del Rey Faisal:
- Intisar Al-Yamani (girls)
- Beverly Coull (girls)
- Richard Scott (boys)
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Participantes:
niños:
- Fahad Abdulaziz Mohammed-Ali
- Mebarek Attia
- Alaa Al-Kutbi
- Karwan Al-Sourchi
- Khalid El-Sayed
- Rami El-Soud
- Haroon Khan
- Ali Rashid
- Hamid Vaghefian
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niñas: - Hanan Ahmadi
- Rafif Al Ruhaimi
- Hanin Al-Oufi
- Rahaf Al-Tahan
- May Alwan
- Maysam Charife
- Sara El-Redy
- Rana El-Riche
- Nour Farwati
- Heba Hassanatou
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Mini Maratón del Dibujo. 11-16 septiembre 2000
Tutores:
- Gus Cummins RA
- Ann Dowker
- Greg Ward
Técnicos:
Ayudantes:
- Robert Randall
- Matthew Sibley
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Modelos:
- Toni Ashcroft
- Josianne Gloss
- Ute Leiner
- Bruno Ouvrard
- Juliette Prew
- Anna Ricketts
- Rachel Welch
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Sheeran Lock El inaugural Programa de Verano en la Fundación del Príncipe fue organizado por el consultorio de arte británico Sheeran Lock trabajando junto con el personal de la Fundación. Sheeran Lock ofreció una gran variedad de servicios del arte, incluyendo la organización de una exposición, publicación de un catalogo, comunicaciones de las artes y el mantenimiento de colecciones públicas y privadas. En 1998-1999 organizó: Viajes con el Príncipe: Una Exposición en el 50 cumpleaños elegida por SAR El Príncipe de Gales, expuesta en el Palacio de Hampton Court. Recientemente organizó: Nuestro Mundo en el Año 2000: Una Exposición de Arte del Milenio de Las Naciones Unidos en la sede de las Naciones Unidos, Nueva York, con pinturas de 25 artistas de 51 países del mundo. La exposición fue alabada por Kofi Annan, Secretaria-General de Las Naciones Unidos, como un “esplendido ejemplo de cómo el lenguaje universal del arte puede cruzar fronteras y barreras, atrayendo a las naciones para promover un mayor entendimiento entre la gente y las culturas.”
Sheeran Lock ha llevado a cabo muchas iniciativas en la educación del arte, incluyendo Cara a Cara, un proyecto de arte fuera del alcance para los colegios del centro de la cuidad en Bradford, Liverpool y Londres que acompaña la exposición de La Galería Nacional de Retratos Pintando el Siglo con el patrocinio de Provident Financial. Sheeran Lock esta ahora preparando una exposición importante de las nuevas pinturas y dibujos de Emma Sergeant que se estrenará en 2001, y una exposición de grabado contemporáneo internacional que hará un tour en 2002-3.
Este publicación ha sido escrita por John Sheeran que trabajó en museos de bellas artes durante los anos 80, que incluyeron siete años como Director del la Galería de cuadros en Dulwich. En 1990, empezó con Sheeran Lock como Imagen Lock. Desde sus días en Dulwich, donde ayudaba con la construcción del reconocido programa educacional, ha mantenido un gran interés en la educación de arte. Asistió a los cuatros cursos ofrecidos por el Programa de Verano de la Fundación del Príncipe.
RECONOCIMIENTOS
A Sheeran Lock le gustaría agradecer a todos que hayan ayudado para que Dibujando Juntos haya tenido tanto éxito. Estamos muy agradecidos a Anthony Bailey, de Eligo Internacional, quien representó a SAR el Príncipe Khalid Al-Faisal Al-Saud, y David Lewis de BAE Systems y Andrew Vickers de Shell, por su apoyo entusiástico. A Steve Pleune, Director General (MD) de Winsor & Newton, que mostró un gran interés en el proyecto desde el principio y se ofreció a ayudarnos durante el verano y que suministró generosamente los materiales de dibujo y pintura para todos los participantes. Las gracias especiales también a todos los encargados de los parques infantiles, profesores e inspectores del arte quienes ayudaron correr la voz sobre los cursos.
Fue maravilloso recibir una respuesta tan positiva de Dibujando Juntos tanto a nivel local como nacional. La colaboración con la Academia del Rey Faisal en el oeste de Londres fueron particularmente buenos y nos gustaría agradecer a sus profesores, Intimar Al-Yamani, Beverly Coull y Richar Scout su ayuda. En la Fundación, Linda Ellis, Matthew Parker y Anna Brake realizaron una calmada organización día a día fue calma que logró que no hubiera interrupciones con los muchos otros usos del edificio. ¡El café local de Belcourt fue muy generoso y proporcionó cientos de almuerzos envasados y refrescos durante el verano, a veces con muy poca anticipación, y hasta una tarta de cumpleaños para unos de los alumnos que cumplió 18 anos durante el curso de Dibujando Juntos!
La enseñanza durante Dibujando juntos fue de un compromiso y de una calidad estupenda. Los comentarios en esta publicación de los alumnos que participaron en los cuatro cursos revelan cuanto se beneficiaron en este corto periodo. Gracias especiales al personal de enseñaza y sus asistentes, especialmente a Catherine Goodman, Jane Eade, Martin Shortis y Paul Marchant, quienes también ayudaron a estructurar y administrar los cursos. Más que nada estamos endeudados con todos los niños, gente joven, estudiantes del arte y artistas que asistieron al curso de Dibujando Juntos, de la Fundación del Príncipe, Shoreditch tan vivo durante el verano y a quienes realizaron tan impresionantes trabajos. Finalmente las gracias a Michael Fawcett por preguntarnos si queríamos participar y a Ray Fishwick por haber diseñado esta publicación en tan poco tiempo.
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