PRÍNCIPE KHALID AL-FAISAL BIN ABDUL AZIZ AL-SAUD

 

 

 

Su Alteza Real Príncipe Khalid Al-Faisal bin Abdul Aziz Al-Saud y la Provincia de Asir

El Príncipe Khalid Al-Faisal bin Abdul Aziz fue nombrado Gobernador de la Provincia de Asir en 1968 por el Rey Faisal, con la recomendación del Ministro de Interior en esa época y posteriormente Custodio de las Dos Sagradas Mezquitas, el Rey Fahad bin Abudl Aziz Al-Saud (reino de 1982-2005).  Esta remota región  del sur-oeste de Arabia Saudita esta dominada por unas montañas que son parte de la misma línea de falla que el Gran Rift  Valle de África, que emerge al otro lado del Mar Rojo. El Príncipe Khalid Al-Faisal recuerda sus primeras impresiones de la zona, “En cuanto llegué a  Asir encontré muchas razones para enamorarme de este paraje a primera vista.  La gente de Asir tiene nobleza, coraje y virtud.  La naturaleza de Asir cautiva con sus colinas verdes y fértiles y bosques densos, sus plantaciones tanto en llanura como abancaladas, y ofrece un clima agradable que combina un verano suave en las colinas con un invierno benigno en las planicies de la costa. Las nubes presentan gran variedad de colores. Se llevan la lluvia del verano como si tuvieran un encuentro que no querrían perder. La lluvia que cae lava la cara de los pueblos.  Su sol brilla de nuevo originando una visión de belleza que sigue a la lluvia.  Las aguas corren, la vegetación verde empieza a salir por los barrancos, y flores bonitas de todo color cubren sus alrededores.

En los últimos años de 1960 Asir fue un país impenetrable, salpicado con cientos de comunidades aisladas sin ningún tipo de infraestructura. El  Príncipe Khalid Al-Faisal viajó por toda la provincia tratando a la gente e interesándose por sus necesidades y quedó impactado con la diversidad de sus culturas y la belleza del paisaje. Estos dos aspectos le hicieron pensar que eran la llave del futuro de la región.  “No había nada para desarrollar excepto el turismo” dijo recientemente. “Era la única cosa  que tenía para trabajar.  Se podía observar todo el potencial alrededor. Fue tremendo. Pensé en la necesidad de preservar la esencia de Asir y a su vez desarrollar aspectos e instalaciones para atraer los extranjeros.  La gente se rió de mí cuando sugerí el desarrollo del turismo, pero ahora este potencial es de la única cosa de lo que hablan. Tenemos millones de personas y peregrinos que visitan los Sagrados Lugares de la Meca y Medina cada año.  Nuestro trabajo tratar de convencerles para que se queden un poco mas y visitar otros partes del Reino.  Hay tanto que pueden experimentar. Asir es una de las pocas regiones preparadas ahora para recibir turistas del extranjero.  Durante años hemos estado planificando y ya tenemos la infraestructura.  El Colegio Príncipe Sultán fue fundado recientemente como Escuela de Turismo y Hostelería en Abha siendo esta la primera institución académica de este tipo creada en el  Oriente Medio.

Los logros durante los últimos 25 años en este terreno tan difícil han sido impactantes. El Príncipe Khald Al-Faisal ha sido el responsable de la construcción de 422 kilómetros de carretera para comunicar las altas planicies con los terrenos más bajos así como 580 puentes y 172 túneles. Abha, la capital de la provincia se ha desarrollado de tal forma que ahora es un lugar típico para los fines de semana y veranos de los Sauditas que desean escapar del calor del interior y posee desde los hoteles mas vanguardistas, como el Palacio Abha y espectaculares villas hasta un centro de conferencias, uno de los más grandes del Oriente Medio, en las pintorescas montañas de Al –Soudah.

En 1981, el Príncipe Khalid Al-Faisal creó el Parque Nacional de Asir, el único en Arabia Saudita de 450,000 hectáreas y se extiende desde el Mar Rojo en el oeste hasta el desierto en el este.  Al-Gurrah, al sur-este de Abha, es uno de los parajes más característicos del parque.  Es muy conocido por la gente de la cuidad quienes acuden al atardecer con picnics para disfrutar de sus paisajes espectaculares y puestas de sol, hay reglas estrictas para proteger la ecología, prevenir la explotación o daño del medio ambiente y mantener su estado natural.  Es un delito cortar un árbol y no se permite plantar especies que no sean autóctonas.

Cuando el Príncipe Khalid Al-Faisal visitó por la primera vez Avala, un pueblo tradicional de granjeros sobre un precipicio, unos campos abancalados y un amplio valle, tuvo que hacerlo helicóptero pues no era posible hacerlo por carretera. Durante siglos, este pueblo estaba aislado del resto del mundo, víveres y personas  tenían que bajar por una cuerda de 300 metros desde la planicie donde se encontraba el pueblo.  La gente del pueblo le comunicó al Príncipe Khalid Al-Faisal que necesitaban electricidad, un colegio, asistencia médica y otros servicios pero no era posible debido a las condiciones tan precarias. Fue entonces, en 1979, cuando se construyó el Pueblo del Rey Faisal en Wadiayn concediéndole 60 casas a la gente del pueblo.  “El Pueblo Colgante” permanece intacto y ahora es una de las atracciones turísticas mas conocidas de Asir hasta donde se llega por medio de un funicular de 600 metros. Parte de la población trabaja en el lugar  y pueden contar a los turistas su extraordinario tipo de vida en el pasado.  El Príncipe Khalid Al-Faisal  apoya a la gente para que conserven las diferentes tradiciones de la comunidad mientras se incorporan los procesos modernos.  El Pueblo Khairat Al-Faisal, por ejemplo, en la región de Hareeda de los altiplanos de Taíma en el sur, fue finalizado en 1998 como parte del proyecto de desarrollar social y económicamente esa región. Las infraestructuras para carreteras, agua, luz y comunicaciones fueron mejoradas y 100 casas fueron construidas y pagadas por la Fundación del Rey Faisal.  El nuevo pueblo disfruta de colegios, mezquitas, tiendas, un mercado central, un centro de salud y oficinas del distrito y municipalidad.  La gente del pueblo sigue manteniendo firmemente sus costumbres y tradiciones particulares.

Resulta fácil llegar a conocer los distintos aspectos de la cultura de la región de Asir sobretodo visitando atracciones como Dhafir bin Hamsan, el Pueblo Tradicional en Kahmis Mushayt, a casi 25 kilómetros al este de Abha. El visitante puede conocer  los diferentes tipos de casas de Asir: piedra en las montañas, piedra y arcilla en Abha, casas de barro en los altiplanos, casas de madera en los valles y carpas de los Beduinos en el desierto.  Los colores del interior, las telas decoradas y manualidades, música tradicional y danza tienen poca influencia Islámica. Aquí en esta región han desarrollado una cultura vernácula  y única durante siglos, con muchas variaciones sutiles. El Príncipe Khalid Al-Faisal también se preocupó de que los aspectos más característicos de Asir quedaran plasmados en la Feria de Al-Janadiriya en Riad, una de las celebraciones más importantes en el mundo de la cultura árabe.  Un puesto de la feria es lo del Pueblo Histórico de Asir.  El expresó: “Los visitantes al Festival manifiestan su interés en saber más sobre las culturas de gente diferente y disfrutan de la Historia de arquitectura regional y lo apropiado que son los estilos arquitectónicos para el entorno y el clima que son tan evidentes en Asir.  De esta manera los visitantes tienen la posibilidad de conocer la historia, geografía, actividad social, cultura y originalidad de la región en una manera completa.”

El Príncipe Khalid Al-Faisal también ha trabajado mucho en Asir para crear las condiciones adecuadas y el ambiente optimo  para los artistas, poetas, escritores, compositores y músicos.  El la capital de la región, ha establecido el Club Literatito de Abha, la Feria del Canto, el Premio de Abha (incluyendo un premio mayor por excelencia cultural), y el Pueblo Al-Mifaha de las Artes Visuales situado en la parte antigua de la cuidad. Este incluye estudios para los artistas y alojamiento (gratis), galerías para exposiciones, tiendas y una librería.  Hay un teatro moderno, uno de los primeros en Arabia Saudita, con la capacidad para 300 butacas para espectáculos de música, canto y poesía.  El mismo es un poeta. Particularmente escribe poesía coloquial o folklórica, conocida como poesía Nabati en vez de clásicaEs la poesía vernácula de la gente y sus poesías expresa sus profundos sentimientos hacia la gente más cercana y hacia la gente de la Provincia que gobierna:

Ellos dijeron, ¿viajarás? No mas viaje, dije,

A algunos le gustan viajar, a mi me gustan otras cosas

Ellos dijeron, ¿Dónde pasas el verano? En el mejor sitio, dije

Mi verano es Abha, hogar de los buenos y altos

Me complace el baile cálido de sus nubes cuando vuelan

Y cuando sopla el viento los pájaros cantan

( Ellos dijeron )

Históricamente, en la península árabe, la poesía ha sido uno de las artes más importantes.  El poeta es todavía hoy muy valorado como altavoz de los comentarios y eventos de la sociedad árabe.  El poema es un “testigo” y la historia de los árabes esta envuelta en su poesía.  El  Príncipe Khalid Al-Faisal valora enormemente esta historia  y mantiene la tradición. Ha compuesto varias canciones bajo el nombre de la pluma Daím Al´Saif.  En 1994, escribió la Opera de Unificación para la Inauguración de la Feria de Al-Janadiriya en Riad, y recientemente escribió El canto de la Gloria  para conmemorar el centenario del Reino de Arabia Saudita.  Tres de sus libros de poesía han sido publicados desde 1985, y una selección de ellos, Poemas por Khalid Al-Faisal fueron publicados en árabe e ingles en 1996.  La lectura pública de su poesía y de poesía árabe antigua atrae a mucha gente.

 

Paintings of Asir by His Royal Highness Prince Khalid Al-Faisal bin Abdul Aziz Al-Saud  

El estudio del Príncipe Khalid Al-Faisal bin Abdul Aziz Al-Saud esta situado en su residencia privada donde posee unos preciosos jardines con vistas a Abha.  Este es espacioso y esta bien iluminado, creando un lugar con un ambiente especial de retiro. Libros de arte, revistas, catálogos de exposiciones, biografías, y libros de poesía están recopilados en mesas para facilitar su localización. El suele comentar  que la pintura fue y todavía es, un descanso de los deberes oficiales.  “De alguna manera es como si fuera  un tipo de deporte espiritual donde olvido todo,  me relajo y pinto”.  Empezó a pintar en su colegio Model en Taif, un internado fundado por el Rey Faisal, que combina una calidad de educación y actividades extra curriculares con estricta disciplina.  “Me gustó tanto pintar que expuse mucho con otros alumnos.  Pero lo interrumpí cuando fui a Estados Unidos y al Reino Unido para estudiar a finales de 1950 y comienzos de los 1960.  Cuando fui declarado Gobernador de Asia en 1968, me quedé impactado con la belleza del entorno.  Estaba buscando algo que me entretuviese en mí tiempo libre así que empecé de nuevo a pintar, pero fue solo un poco para pasar el tiempo.  Fue en los años 80 cuando empecé a pintar con mucho más seriedad. Al final tenía un cuarto con muchos cuadros pero ninguna razón para utilizarlos.  Entonces los quemé.  Entonces alguien dijo: “¿Porque haces esto?  ¿Porque no los expones e intentas venderlos para conseguir fondos para la Fundación del Rey Faisal?”.  ¡Y eso fue exactamente lo que hice! No me podía creer el interés que mis cuadros despertaron y mas sorprendido me quede cuando había gente dispuesta a pagar por ellos.   Empecé  hacer lo mismo con mis poemas y recitales, utilizándoles para conseguir fondos para la Fundación del Rey Faisal.  Es lo que he hecho desde entonces.”

La primera exposición de los óleos del Príncipe Khalid Al-Faisal tuvo lugar en el Centro Al-Khozama en Riad en 1985. Sus pinturas son ahora exclusivamente pintadas al óleo y la mayoría en serie como una explosión de actividad que tiene lugar en su estudio durante varios días donde en ocasiones trabaja en cinco obras simultáneamente.  Pero tras estas sesiones de total concentración, algunas pueden ser de hasta seis horas seguidas pintando furiosamente, vienen períodos de sequía, que pueden durar hasta seis meses, porque sus compromisos como Emir no le dejan tiempo para pintar.  Una pintura que causa problemas no puede ser terminada en pocos días, debería esperar semanas sobre el caballete antes de que pueda solucionarlo.  Ahora es inusual que encuentre tiempo para pintar al aire libre en las montañas.  Los temas que el Príncipe Khalid Al-Faisal suele pintar revelan los movimientos de su corazón.  Ha producido una serie de pinturas, por ejemplo, de imágenes que representan la jihad y la lucha de los musulmanes en Afganistán contra la invasión Soviética así como escenas heroicas inspiradas por las escrituras de los grandes poetas árabes del pasado.  La exposición de Painting & Patronage expuso dos series recientes de pinturas realizadas en 1999 y al inicio de 2000. Paisajes de Asir y la gente de Taíma. También hay un par de retratos ecuestres del Rey Abdul Aziz y el Rey Faisal, los que modernizaron Arabia Saudita y dos cuadros de halcones y avutardas reflejan la pasión que tiene el Príncipe Khalid Al-Faisal por el arte de la cetrería y la cría de pájaros de presa.

Los paisajes del Príncipe Khalid Al-Faisal abarcan la diversidad de la naturaleza presente en Asir.  El Atardecer de la Montaña (No.3, izquierda) capta el drama en el paisaje por la transformación del sol que muere en un caldero de colores rojo.  El contorno de las montañas se transforma en una marea de olas enormes y las más próximas están parcialmente esbozadas.  Los colores oleos están mezclados directamente sobre el lienzo y eso da una sensación de inmediatez y movimiento.  “Sé exactamente el efecto que quiero conseguir cuando empiezo a pintar,” dice el Príncipe Salid Al-Faisal, pero no esta asegurado.  Me gusta la fluidez así puedo realizar cambios según lo que va sucediendo en el lienzo. Intento pintar lo que siento sobre el lugar en el momento, a veces utilizo fotos como una ayuda de la memoria. Tengo lugares favoritos de vistas de Asir que están guardados en mi mente.  Mis pinturas no son sobre como se ve sino como se siente.  Es como la poesía.  Tiene que ver con la respuesta personal – con la conexión de la mente con el corazón. No me importa no estar académicamente formado como artista. El arte de cualquiera es válido si verdaderamente se manifiesta el interior del ser humano.”

El Atardecer de la Montaña (No.4), pintado a la vez, es similar en su intensidad, pero aquí colores fríos se intercambian con colores calidos, y la pintura esta más libremente dirigida a través del óleo. Es un cuadro enriquecedor en el cual se manifiesta la simplicidad profunda de la naturaleza y el drama extraordinario de la comunión de la tierra y el cielo al finalizar el día.  El Príncipe Khalid Al-Faisal no bautiza sus pinturas con los nombres de los lugares que muestran, porque quiere el sentimiento poético en vez de una representación.  Con su espontaneidad característica, otras impresiones inspiradas en  las vistas desde lo alto de las montañas expresan una variedad de sensaciones, cada una de las cuales dependen de la tierra, estación, momento del día y su propio estado emocional.  En Terrazas Verdes en las Montañas (No.11, arriba derecha)   el lado inclinado de una montaña rico en su cosecha vuelve a dar un giro a su pintura.  Pinceladas de colores sobre lo escarpado y empapado después de las lluvias, y la disminución de la luz están fuertemente sugeridos en  La tarde de las Montañas (No1).   Los aspectos subrayados de los que habla son utilizados en Reflejo en la Montaña (No 2, izquierda) para crear una atmósfera de añoranza del paisaje en sus momentos finales: un movimiento rápido de un pincel con la punta bañado en pintura blanca describe un pequeño camino serpenteando a través del altiplano; y dos realizados en pintura roja contra el fondo de azul profundo y las montañas distantes significan los últimos rayos del sol tocando las rocas prominentes.

En pinturas como Vista  del  Valle de la Montaña (No.5, izquierda) inspirado en las vistas de Al-Soudah, y La Ola de la Montaña (No.12, derecha), se muestra un sentimiento de premura como si el proceso de realizar la pinturahubiera sido con urgencia, como si el artista temiera perder la intensidad del sentimiento. La tremenda riqueza de la naturaleza en Bosque al Al-Gurrah (No.6, izquierda), y los colores enriquecedores del valle de árboles en Jabal Raidah (No 13, derecha) losplasmautilizando cortos y agitadosmovimientosdelpincel que crean una impresióndel paisaje en fuego con colores y movimiento.  Laniebla y neblina que cubren los valles de Asir han inspirado pinturas  con brumas y calinas de colores aplicados delicadamente.  En El Mundo de Sueños Al-Gurrah (No.8, abajo) y Visión (No.7, abajo derecha), la luz se filtra a través de la neblinapara revelar un mundo suave y de sueñosque apacigua el ojo y la mente.  La Tarde del Desierto (No9. abajo izquierda) captura la severidad de la vida del beduino en el desierto, cambios extremos de la temperatura mientras el día llega a su final, la rápida pérdida de color cuando la luz desaparece y una atmósfera rara como en los momentos anteriores auna tormenta en el desierto. La Tarde del Pastor (No10.) muestra de  una manera muy bella elestado de ánimo de una escena tan habitual durante siglos en Asir: un pastor y un niño con un rebaño y la puesta de sol.

Los efectos atmosféricos meticulosamente observados en estas pinturas revelan lo al tanto que esta el ojo de Príncipe Khalid Al-Faisal a los movimientos graduales de la luz y el color. “El éxito radica” él nos dice “en que el paisaje nunca para de cambiarse. Nunca se queda quieto. Es maravilloso estar en el campo y mirar hacia el cielo y ver un despliegue ininterrumpido.  Mis paisajes intentan expresar un poco parte del asombro que siento.”

Los cuadros de la gente de Taíma realizados por el Príncipe Khalid Al-Faisal, la tierra entre Asir, las montañas y el Mar Rojo, representan una cultura poco conocida pero distintiva.   Vestidos con coloridas ropas y joyas y  llevando sombreros de ala ancha o hechos de palmas, las figuras en los cuadros parecen a primera vista haber venido de Méjico o una escena de Perú, en vez de Arabia Saudita.  Muchos de los hombres de Taíma todavía llevan vestidos tradicionales incluyendo faldas, y lucen liadas sus gutras alrededor de sus cabezas como un turbante sin usar un agal. “Taíma es muy especial para mi,” comenta el Príncipe Khalid Al-Faisal.  “Nosotros hemos trabajado mucho para desarrollar esa zona, la cual durante muchos años fue una de las menos desarrolladas y  menos favorecidas regiones del Reino.  Quiero que tanto la gente de Taíma como los de fuera reconozcan lo importante que es Taíma.” En Belleza de Asir (No.24 derecha), una mujer joven llevando una faja multicolor alrededor de su cintura, esta parada de pieen un paisaje ventoso, sus manos agarran el sombrero por sus alas para que no se vuele.  Visto desde abajo, para que ella sea la torre contra el cielo vivaz, aparece arriba de una inclinación, fresca y llena de vitalidad.  La mujer parece que personifica el futuro positivo de la gente de Taíma y su cultura.  En la composicióncuidadosamente estudiada de Hombre Viejo de Taíma (No.20 izquierda), el  Príncipe Khalid Al-Faisal enfoca en un viejo quien esta sentado en el suelo con sus piernas cruzados  y su túnica  atada alrededor de sus piernas para que puede estar mas relajado, con sus manos cerradas frente a su boca. Su cabeza resalta contra el fuerte amarillo de la luz del brillante sol. Sus ojos están apenas abiertos y está absorto en sus pensamientos.  “Este cuadro es sobre la antigüedad y lo eterno, explica el Príncipe Khalid Al-Faisal. “Es sobre la dignidad y sabiduría del individuo, la necesidad de relajarse y contemplar y mostrar lo único de cada uno mismo.”

En 1982, el Príncipe Khalid Al-Faisal  fundó el Centro Al-Faisal para halcones en Al-Soudah, en las montañas del oeste de Abha.  Es el primer centro de este tipo en Arabia Saudita y empezó con tan solo cuatro pájaros y ahora supera los 120.  Aunque la caza con halcones normalmente tiene lugar en el desierto, las montañas proporcionan el perfecto medio ambiente para su alimentación y reproducción. A pesar que el Centro se cerró cuando el Príncipe Khalid Al-Faisal dejo de cazar hace unos años éste todavía disfruta pintando escenas de caza, utilizando las fotos que el mismo realizó a sus halcones en vuelo y en el momento de la captura y su considerable experiencia en halcones, sus hábitos y sus presas.  En Cetrería (No.16), uno de los halcones del Príncipe Khalid Al-Faisal planea sobre una bandada de avutardas en el desierto.  Las avutardas sobresaltadas evitan el ataque, sus blancas y negras plumas brillan sobre la tierra ocre. Todas mantienen los ojos fijos en el halcón y sus cabezas están giradas hacia él.  Este momento decisivo esta congelado en la pintura y parece como si el halcón considera que opción tomar, intentando identificar cual es la presa mas débil.  Sin embargo no es solo el drama de la caza lo que le interesa al artista. En La Felicidad de las avutardas (No.15, derecha) considera aspectos del pájaro su textura, su color y su forma de posarse y moverse.

En sus cuadros del Rey Sabdul Aziz y el Rey Faisal, el Príncipe Al-Faisal deja volar su lado más romántico y caballeresco.  Su abuelo el Rey Abdul Aziz era un hombre profundamente pío, un sobresaliente estratega militar y brillante diplomático, su nieto le retrata como el creador y  promotor de Arabia Saudita y defensor del Islam (No.25, izquierda).  El héroe sobre su caballo saltando resalta como una visión dinámica de los colores flameantes de la tierra.  El y su caballo están encuadrados en un marco del sol que sube, simbolizando el renacimiento y amanecer de una nueva época.   La pintura que acompaña este cuadro del Rey Faisal (No.26. derecha) muestra una figura heroica en una pose similar, aunque, en vez de tener como fondo el sol, una luz fresca rompe desde el lado superior izquierda  atravesando el calor, polvo, humo, y dejando pequeñas gotitas de pintura blanca.  El resplandor de su lanza, su vestido blanco y las patas blancas del caballo sirven como contraste de la paleta caliente y fría, mientras la silla verde hace referencia a la bandera nacional llevada por el Rey Abdul Aziz.  Para el Príncipe Khalid Al-Faisal, las dos pinturas, con su simbolismo y colores brillantes, tienen un significado y presencia icónica.  Dice, “Sin entender nuestro pasado y de donde venimos, no podemos tener ningún futuro,”